Tómas R. Einarsson – Chet in Iceland (Blánótt, 2026)

0
4

Tómas R. Einarsson publica Chet in Iceland, un álbum de nueve cortes que rescata del archivo la noche del 2 de agosto de 1985 en que Chet Baker aterrizó en Reikiavik para un concierto que hasta ahora había circulado apenas en fragmentos. El formato es el del cuarteto desnudo que tanto le gustaba al trompetista norteamericano en su última etapa europea: Baker en la trompeta y la voz, Einarsson en el contrabajo, Kristján Magnússon al piano y Sveinn Óli Jónsson en la batería. El repertorio se mueve sobre terreno de estándares —baladas y medios tiempos que Baker venía decantando desde los años cincuenta— y la grabación conserva la acústica de sala, las respiraciones entre frases y los comentarios mínimos del líder al presentar los temas. “Don’t Blame Me”, compuesto en 1933 por Jimmy McHugh con letra de Dorothy Fields sobre la resignación de quien asume la culpa de un amor ajeno, abre el adelanto del disco: Baker lo lee con la trompeta en tono confesional y luego susurra la letra sobre un walking pausado de Einarsson, mientras Magnússon teje acordes limpios y Jónsson apenas pincela con las escobillas. Los nueve cortes mantienen esa misma temperatura íntima, con los tres músicos islandeses sosteniendo al trompetista sin estorbarle el fraseo, en una de las últimas paradas nórdicas de su vida —Baker moriría en Ámsterdam tres años después—.

Einarsson (Blönduós, 1953) es una de las figuras tutelares del jazz islandés. Estudió contrabajo con Jón Sigurðsson, primer contrabajista de la Sinfónica de Islandia, y con Johan Poulsen, de la Ópera Real de Copenhague; debutó en 1982 con el grupo Nýja Kompaníið en el LP Þegar kvölda tekur y en los años ochenta se convirtió en el bajista de cabecera para los solistas de jazz que visitaban Reikiavik —Kenny Drew, Charles McPherson, Jens Winther, Doug Raney y el propio Chet Baker—. En 1992 fundó el Reykjavík Jazz Quartet con el saxofonista Sigurður Flosason e integró durante esa década el trío del pianista Ólafur Stephensen. Su discografía como líder arranca con Nýr tónn (1989) y sigue con Íslandsför (1991), Landsýn (1994), Á góðum degi (1998) y Undir 4 (2000); en 2002 da un giro decisivo hacia el jazz latino con Kúbanska, al que le siguen Havana (2003, grabado en los estudios EGREM de la capital cubana), Romm Tomm Tomm (2006) y su remix Rommtommtechno (2007), la trilogía que lo convirtió en referente europeo del género. Después llegaron Trúnó (2008), Strengur (2011), Latínball í Búðardal (en vivo, 2014), Bræðralag junto al guitarrista Ómar Guðjónsson (2015), Shade of Blue (2023) —que ya había adelantado dos piezas de aquel concierto de 1985— y Bolero con el saxofonista Óskar Guðjónsson (2024). En 2014 el presidente de Islandia le concedió la Orden del Halcón por su aporte al jazz y la cultura, y Chet in Iceland llega ahora como el disco que desempolva por fin el encuentro completo entre el trompetista de Oklahoma y el joven cuarteto que lo acompañó aquella noche.