El segundo álbum de ChaChaChalina se grabó en vivo en los Wedgeview Studios de Woerdens Verlaat, Países Bajos, con mezcla de José Mendoza y masterización de Jean Sánchez, y ese detalle se nota: el disco suena a banda tocando junta, no a pistas apiladas. Al frente está Chalina Smit, neerlandesa, cantante y conguera, además de compositora de la mayoría del repertorio; canta y toca las tumbadoras al mismo tiempo, y los arreglos están pensados para que esas dos cosas no se estorben. El tema titular, que ella firma junto a Gerardo Rosales, abre con una salsa frenética, de mucho sabor y cortes agresivos, y trae un solo de tumbadora de la propia Chalina. Más adelante llega “La Reina de la Salsa”, tributo a Celia Cruz servido en clave abierta y bailable, como corresponde: no una postal reverente sino una salsa que se le canta de frente a la guarachera, con el swing puesto donde ella lo habría querido, y con un solo de trombón de Yiannis “El Griego” Marinos que se lleva el corte. “Rumba de Frida” es un guaguancó dedicado a Frida Kahlo, y la elección del formato no es casual: al despojar el arreglo hasta dejar el cuero, la clave y la voz, la banda pone a Smit en su terreno natural, y sobre esa base entra la trompeta de Oscar “Chucky” Cordero, que se destaca y le da al homenaje su momento más alto. “Cuando el Mar te llama” baja el pulso a tiempo de guajira-son y deja espacio para el piano de Dani “Fuego” Brands y otra vuelta de Cordero en la trompeta. “Cumbia Enamorada” cruza el balanceo de la cumbia colombiana con el empuje de la salsa, y ahí se destaca el solo de saxofón de Felipe Castro. En “CHA-CHA-CHA” el momento alto vuelve a ser suyo, esta vez en la flauta. “Fruta” es un changüí dedicado a las vitaminas, y el género le sienta bien al tema: ese pulso guantanamero, terroso y de tumbao corto, le da al asunto el desparpajo que pide. Son nueve temas en total y el repertorio se mueve entre esos formatos sin salirse del terreno. La sección rítmica la sostiene Rosales en timbales y percusión menor, con Ramon Mendeville en bongó y Samuel Ruiz en baby bass. Cordero, además de tocar, coprodujo y editó el disco.
ChaChaChalina nació en 2019 en La Haya como proyecto de Chalina “Chally” Smit junto al pianista Dani Brands, ambos formados en el Conservatorio ArtEZ, con la participación del percusionista venezolano Gerardo Rosales —conocido por su trabajo con Maite Hontelé y la Cubop City Bigband—. Antes de la banda, Smit había publicado en solitario Dreamland. El grupo llegó a la final del Conservatory Talent Award en octubre de 2020 y el 1 de julio de 2021 lanzó el EP Mira antes de saltar, dedicado póstumamente al bajista y docente Henk de Ligt. En el verano de 2023 salió el álbum debut El Reflejo, editado en CD y vinilo: once piezas, todas originales e inéditas, firmadas por Smit y en la mayoría de los casos junto a Rosales, con un sonido de salsa dura orgánico y muy vivo que cruzaba el sabor neoyorquino a la manera de Ray Barretto con la timba cubana moderna al estilo de Pedrito Martínez. Con la incorporación posterior del trombonista Yiannis Marinos, la formación quedó como septeto. Mujeres Fuertes se presentó en vivo el 28 de mayo de 2026 en el PAARD de La Haya y salió editado el 1 de junio de 2026, también en vinilo.
Chalina Smit – voz, congas y tumbadoras; Dani “Fuego” Brands – piano; Samuel Ruiz – baby bass; Oscar “Chucky” Cordero – trompeta; Yiannis “El Griego” Marinos – trombón; Gerardo “Señor Tambo” Rosales – timbales y percusión menor; Ramon Mendeville – bongó, maracas y coros
Cortes Mujeres Fuertes; La Reina de la Salsa; Rumba de Frida; Cumbia Enamorada; CHA-CHA-CHA; Fruta; Barrio Blues; Cuando el Mar te llama; Amira






