Con letra y música de su propia autoría, el cantante y compositor rosarino Mariano Ávila entrega “El que no sueña, No suena”, su más reciente sencillo bajo el sello Latidos Producciones, lanzado el 6 de febrero de 2026. Desde el título mismo, la pieza plantea una declaración de principios que conecta el acto de soñar con el de resonar, una filosofía que bien podría definir la trayectoria de este artista que ha construido su camino a contracorriente desde el barrio de Tablada. Los arreglos, a cargo del Maestro Eduardo Pedruelo y Sebastián Tesei, dotan al tema de una estructura sólida donde los metales dialogan con la base rítmica que sostienen Rubén Villasanti en timbal, Sergio Alberto Zerdá en congas y Fabio Gustavo Fiocca en bongó, mientras Juan Eduardo Scalona aporta su trombón y el propio Pedruelo ancla todo desde el bajo. El resultado es una producción que mantiene intacta la esencia de la Salsa Gaucha: ritmo contundente para el bailador con un mensaje que trasciende lo bailable.
Mariano Ávila y La ContraClave es una agrupación nacida en Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina, que ha desarrollado un sonido propio al fusionar las sonoridades de la salsa con la picardía y las vivencias del arrabal argentino, en un concepto que ellos mismos bautizaron como “Salsa Gaucha”. Formada por Mariano junto a su hermano Guillermo Ávila, la orquesta ha ido consolidando una discografía consistente que incluye los álbumes “Yo, El Rumbero Soy” (2021) y “Siempre Pa’lante!” (2022), además de los sencillos “Amor pirata” (2023) con la colaboración de Facu Martínez, “Salsero mata galán” (2023), “El Barrio de la Salsa” (2024) y “Tu Envidia Me Rebota” (2025). Mariano, conocido como “El Rumbero”, fue uno de los primeros argentinos en viajar a Cali, Colombia, para grabar junto a combos musicales colombianos, y ha llevado su propuesta por escenarios de todo el país, incluyendo el Festival Faro de Rosario. Con “El que no sueña, No suena”, La ContraClave reafirma su posición como una de las propuestas más auténticas y sólidas de la salsa argentina contemporánea, demostrando que desde el sur del continente también se puede soñar en clave caribeña y sonar con voz propia.






