Wito Rodriguez vuelve a este clásico con la autoridad del sonero que lo tiene en las venas, y lo hace respaldado por los arreglos de Wiston Biur —quien además asume el piano y el bajo—. La arquitectura del tema es salsa clásica en toda su expresión: Pablo Huerta en trompeta entrega un solo que corta el ambiente con filo caribeño, y la flauta añade ese vuelo melódico que ancla el tema en la tradición más festiva y sonera. Johan Escalante en trombones da cuerpo a los vientos con una solidez que remite directamente a la salsa dura de los setenta, mientras Yomar Méndez y Dovelin Primera en percusión sostienen un groove denso y elegante. Sobre todo eso, Wito despliega su sonería con la soltura del que lleva décadas habitando el género: su fraseo es limpio, su pregón tiene sabor auténtico, y su canto respira una naturalidad que solo da la experiencia.
Irwin “Wito” Rodriguez nació en Chicago de padres puertorriqueños y desde adolescente buscó sus raíces cruzando a Puerto Rico, donde se formó con Chacón y su Orquesta en los ritmos del guaguancó, el boogaloo y el mozambique. De regreso en Chicago integró la Orquesta La Justicia, plataforma desde la que compartió tarima con Ismael Rivera, Ray Barreto, Willie Colón, El Gran Combo y la Fania All Stars. Cuando el Ejército de los Estados Unidos lo envió a Alemania en 1973, Wito no guardó el micrófono: formó el Conjunto Sabor y La Sonora Antillana, acompañó a figuras como Adalberto Santiago, Ismael Miranda, Pete “El Conde” Rodriguez y Celia Cruz, y estudió canto con la soprano Barbra Sutton. Al licenciarse, cofundó junto al músico alemán Rudi Fuesers la orquesta Conexión Latina, con la que grabó Calorcito (1984) y Un Poco Loco (1987) —disco donde “Escucha Una Voz Latina” apareció por primera vez—, convirtiéndose en uno de los primeros salseros en grabar en formato CD en Europa. Ya como solista, Wito retomó el tema en su producción bilingüe Soy Distinto Y Diferente (2019), que le valió una nominación a Mejor Canción Latina Tradicional en los Hollywood Media Music Awards, y lo trae de nuevo en este sencillo con arreglos renovados que le devuelven todo el brillo original. Con más de cinco décadas de trayectoria ininterrumpida, Wito Rodriguez sigue siendo una voz que no pide permiso: la pone.






