Ernesto Oliva y Camerata Romeu – De Regreso A La Aldea

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¿Qué sucede cuando una orquesta de cuerdas formada exclusivamente por mujeres se encuentra con el changüí, el son y la guararey? La respuesta está en De Regreso A La Aldea, el nuevo álbum del pianista y compositor guantanamero Ernesto Oliva y la Aldea junto a la Camerata Romeu, una producción que derriba la frontera entre la música de cámara y la música popular cubana con la misma naturalidad con que se sirve un café en el oriente de la isla. Donde otros ven distancia entre el arco de un violín y el golpe de un bongó, Oliva construye un puente sonoro que demuestra que ambos mundos siempre estuvieron más cerca de lo que pensábamos.

De Regreso A La Aldea (Producciones Bis Music, 2026), resultado de la Beca de Creación “A Ritmo de Inclusión” que otorga el Fondo de Arte Joven (FAJ), es un álbum de diez piezas donde Ernesto Oliva y la Aldea & Camerata Romeu tienden puentes entre la música de cámara y los géneros cubanos más populares. El tema homónimo que abre el disco se planta de lleno en el changüí, género autóctono de la región del Guaso, y desde ahí el recorrido se abre hacia el son, la guararey y otras expresiones del acervo popular cubano. “Pa’Pastorita, ¿un guarareaux?” rinde tributo a Pastorita, uno de los títulos más famosos del repertorio popular, reinterpretándola desde el lenguaje camerístico. Piezas como “Café Changüiao”, “Sonengueao” o “Son del guateque” completan un mosaico donde lo bailable y lo íntimo conviven con naturalidad a lo largo de todo el disco. Todos los arreglos llevan la firma del propio Oliva, quien concibió una escritura orquestal donde las cuerdas de la Camerata Romeu —bajo la batuta de la maestra Zenaida Romeu— se involucran como protagonistas del relato musical, en diálogo permanente con el piano, el contrabajo de Olivia Rodríguez y la percusión de Jesús Estrada y Alejandro Aguiar. Oliva traslada al teclado los patrones rítmicos del tres con un pulso fiel a la tradición, mientras el nengón y el kiribá respiran a través de la orquesta con aire contemporáneo. Grabado en vivo en los Estudios Abdala, el fonograma fue presentado el 26 de enero de 2026 en Fábrica de Arte Cubano durante el 41° Festival Internacional Jazz Plaza.

Ernesto Oliva (Guantánamo, 1988) es pianista y compositor graduado de la Universidad de las Artes (ISA) en la especialidad de Composición en 2015, multipremiado en los certámenes Musicalia del ISA y ganador del Premio UNEAC y la Beca de Creación Musical “Conmutaciones” de la Asociación Hermanos Saíz. Su ópera prima discográfica, Sinco…pa’ Changüisa (EGREM), realizada junto a la pianista Lianne Vega, fue nominada al Cubadisco 2019. Su segundo fonograma, Mi aldea (EGREM, 2020), concebido como homenaje a Guantánamo desde el formato de cuarteto, recibió cuatro nominaciones en el Cubadisco 2020-2021. En 2009 participó como intérprete en el CD Pianos con música de Beatriz Corona (EGREM), y en 2018 integró como pianista el CD Lo nuestro del contrabajista Yelsy Heredia, producción que obtuvo una nominación al Latin Grammy en la categoría de mejor álbum de música tropical en 2019. En 2022 formó parte del proyecto Mozart y Mambo II, Cuban Dances junto a la cornista de la Filarmónica de Berlín Sarah Willis y la Orquesta del Lyceum de La Habana, y en 2025 participó en el disco The Cuban Christmas Song de Willis bajo el sello Deutsche Grammophon. De Regreso A La Aldea representa la expansión de su universo compositivo desde el cuarteto La Aldea hacia la factura orquestal mediante la Camerata Romeu, primera orquesta femenina de cuerdas de América Latina, fundada en 1993 por Zenaida Romeu y poseedora de una discografía que incluye títulos como La Bella Cubana (Premio Cubadisco 1997), Raigal (Premio Cubadisco 2007) y Non Divisi (nominado al Latin Grammy), con colaboraciones que van desde Egberto Gismonti hasta Víctor Monge “Serranito”.