Ricardo Del Rosario toma uno de los clásicos más celebrados de la música popular brasilera, “Água de Beber” —inmortalizado por Tom Jobim con letra de Vinícius de Moraes— y lo viste de salsa con toda la autoridad vocal que lo caracteriza. Su fraseo fluido y su capacidad de improvisación son el motor de esta versión, que se mueve con una energía contagiosa sostenida por un arreglo limpio y bien armado donde los metales trazan líneas precisas y la sección rítmica invita al baile desde el primer compás. La melodía de Jobim, universalmente reconocida, encuentra en la voz de Babaila una nueva dimensión caribeña, entregada con esa naturalidad escénica que lo distingue del montón. Y es precisamente ahí donde entra la magia del maestro colombiano Diego Galé: su producción no intenta competir con el original sino dialogar con él, construyendo un sonido que equilibra elegancia y sabor, que respeta la herencia bossanovera y al mismo tiempo la empuja con fuerza hacia la pista de baile salsera.
Ricardo “Babaila” Del Rosario es una figura fundacional de la salsa panameña. Nacido en la ciudad de Panamá y criado por su abuela en Colón, donde comenzó cantando en la iglesia, se inició en la música tocando bongo y cencerro, empapándose del sonido de Maelo Rivera, El Gran Combo y los combos nacionales que marcaron su generación. Hacia 1973 entró a Los Mozambiques de Jaime Morrell junto a Toty Pino, y cuando este último fundó Los Excelentes, Ricardo lo acompañó como voz principal, grabando para el sello Tamayo. Su apodo nació de manera orgánica: al interpretar el clásico “Babaila” de Tite Curet Alonso, el popular DJ radial Emiliano Aizpurúa le impuso el sobrenombre que ya nunca lo abandonaría. Con el paso de las décadas consolidó una alianza artística con Diego Galé que produjo varios trabajos, entre ellos el álbum A tiempo (2017), que tuvo gran aceptación en distintos países de Latinoamérica con temas como “Fin de Semana”. En 2024 siguió activo con el EP en vivo Babaila y su participación en el compilado Reunión de Gigantes junto a figuras como Gabino Pampini y Carlos “El Grande”, consolidando una carrera que lleva más de cinco décadas dejando huella en la pista de baile.






