Tato Peña y Lucho Cortés se unen para rendirle tributo a uno de los temas más queridos de la salsa de los últimos años: “Títere”, la pieza que Gilberto Santa Rosa popularizó. La letra conserva intacto su corazón: la historia del hombre que se entrega sin remedio, enredado entre los hilos de un amor que lo maneja a su antojo, hecho marioneta de su propio querer. Lo bonito de esta versión es que el tema se convierte en un verdadero careo de soneros: las voces de Tato y Lucho se buscan, se responden y se turnan, cada una con su color y su madurez, hasta armar una conversación cantada que le devuelve vida fresca al estribillo.
Joaquín “Tato” Peña, sonero dominicano criado desde niño en Puerto Rico, forjó su voz en agrupaciones como La Convivencia, Willie González y su Orquesta y el Conjunto Chaney, antes de volverse pieza clave de la orquesta de Bobby Valentín, con quien grabó discos como 25 Aniversario del Rey del Bajo, Más Amor (1989) y Como Nunca (1990). También pasó por Los Hermanos Rosario, el Grupo Mayombe y el Grupo La Bomba, y grabó como invitado con La Mulenze; ya como solista ha venido entregando sencillos como “Voy a Llenarte”, “La Noche Más Linda” y “Amores Sin Sentido”. A su lado, Lucho Cortés representa la nueva generación de soneros boricuas: nacido en San Juan, heredó el gusto por el canto de su padre, un tenor de voz privilegiada, pasó por el coro de la Escuela Libre de Música Ernesto Ramos Antonini y se foguéo desde 1996 en orquestas como La Perfecta Tropical, Salsaché del trombonista Roberto Luis, Pacheco y su Timbal y la Orquesta Cábala del maestro Mickey Cora. Su voz quedó grabada en cortes como “Carbón Mojado” con la Orquesta El Cimarrón y “Homenaje Musical” con la Orquesta La Oferta, antes de lanzar como solista “Dame La Oportunidad” y “No Te Niegues” (2024, con arreglos de Cuto Soto). Dos cantantes hechos en la cancha, que en este “Títere” se encuentran para demostrar que el género sigue dando soneros de raza.






