Andrés Cepeda —cantante, compositor y productor bogotano— entrega con Big Band 2 la segunda parte del proyecto orquestal que empezó en 2018. El disco se grabó en vivo en junio de 2025, durante la temporada que cumplió en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo de Bogotá, con una orquesta de gran formato de más de treinta músicos. Son doce cortes y el criterio de los arreglos es claro: Carlos Taboada “Cubanito”, productor del álbum, unas veces parte de las versiones históricas y las acomoda al sonido de Big Band, y otras firma el arreglo completo. Del primer grupo hacen parte “Sway (Quién será)”, de los mexicanos Pablo Beltrán Ruiz y Luis Demetrio —con letra en inglés de Norman Gimbel—, sobre el arreglo que Beltrán Ruiz y su orquesta grabaron en 1953; “Y hoy como ayer”, de Benny Moré y Pedro Vega, basado en la versión de Beny Moré y su Banda Gigante; “Pachito E’ché”, del bogotano Alex Tovar, con el arreglo original de Dámaso Pérez Prado; “Sin fe (Poquita fe)”, del puertorriqueño Bobby Capó, sobre su propio arreglo de 1947; y “El año viejo”, de Crescencio Salcedo, que sigue el arreglo histórico de Rafael de Paz para la versión que popularizó Tony Camargo en 1953. Dos piezas colombianas conservan la escritura de sus autores: “El merecumbé”, de Pacho Galán, y “Momposina”, de José Benito Barros; en “Colombia tierra querida”, de Lucho Bermúdez, la adaptación es de Guillermo Barrero. Los arreglos nuevos de Taboada están en “Alma mía”, de la mexicana María Grever; en “Lamento borincano”, del puertorriqueño Rafael Hernández; y en “Rayito de luna”, de Chucho Navarro, de Los Panchos, que Cepeda canta a dúo con Lila Downs. El corte más comentado es “Las pilanderas”, del maestro José Barros, cantado a dúo con Celia Cruz: no es voz generada por inteligencia artificial sino la voz real de la cantante cubana, incorporada tras el hallazgo de una cinta original y con autorización de Omer Patiño, albacea de Celia Cruz. La primera entrega, Andrés Cepeda Big Band, la produjo y dirigió el peruano Enrique “Kike” Purizaga.
Cepeda empezó a comienzos de los noventa como voz principal de Poligamia, banda de rock-pop bogotana con la que grabó Una canción (1993), Vueltas y vueltas (1995), Promotal 500 mg (1996) y el disco de despedida Buenas gracias, muchas noches (1998). Como solista debutó con Sé morir (1999) y consolidó su nombre con El carpintero (2001), que llegó a cuádruple platino en Colombia. Siguieron Siempre queda una canción (2002), Canción rota (2003), Para amarte mejor (2005), Día tras día (2009) y Lo mejor que hay en mi vida (2012), este último ganador del Latin Grammy a Mejor Álbum Vocal Pop. Después vinieron Mil ciudades (2015), Andrés Cepeda Big Band (2018), que ganó el Latin Grammy a Mejor Álbum Tropical Tradicional en 2019, Trece (2020), Décimo cuarto (2023) y Bogotá (2025). Suma diecinueve nominaciones al Latin Grammy con cinco estatuillas; en 2025 Bogotá fue reconocido como Mejor Álbum Vocal Pop Tradicional y le valió además su primera nominación al Grammy anglo. Al margen de su discografía de estudio, Cepeda ha sostenido varios formatos en vivo —guitarra y voz, el quinteto de jazz Vivo en directo, sinfónico, Cepeda en tablas— y ha sido coach en once temporadas de La Voz Colombia.
Cortes: Las pilanderas (con Celia Cruz); Rayito de luna (con Lila Downs); Sway (Quién será); Y hoy como ayer; Pachito E’ché; Alma mía; Lamento borincano; Sin fe (Poquita fe); El merecumbé; Momposina; El año viejo; Colombia tierra querida






