La Orquesta Failde y La Sonora Santanera firman juntas “Arroz con Mambo”, un sencillo de autoría del cubano Pedro Pablo Cruz —también co-productor del proyecto junto al director de La Failde, Ethiel Failde, y el mexicano Christopher Alva— que desde el primer golpe de timbal deja claro su linaje: mambo de pura cepa con vocación salsera y sabor caribeño de doble pasaporte. Los metales mandan desde la apertura, los coros contestan con la energía de una descarga bien armada y el groove camina entre la cadencia matancera y el swing tropical que ha hecho famosa a la Santanera durante siete décadas. El arreglo no busca reinventar la rueda sino hacerla girar más rápido y con más brillo: trompetas chispeantes, percusión cerrada, línea de tumbao que sostiene y empuja a la vez. El resultado es una canción festiva, irresistible y bailable que conecta dos tradiciones enormes —la charanga cubana y la sonora tropical mexicana— sin que ninguna se coma a la otra.
La Orquesta Failde nació en Matanzas, Cuba, en 2012 de la mano del flautista Ethiel Failde, tataranieto del compositor Miguel Failde, creador del primer danzón. Con un formato charanga enriquecido por metales adicionales, la agrupación abarca danzón, mambo, chachachá, son y timba, y en poco más de una década acumula cinco álbumes de estudio, nominaciones al Latin Grammy y colaboraciones con figuras como Omara Portuondo, Andy Montañez y Johnny Ventura, consolidándose como uno de los proyectos de música cubana más respetados de su generación. La Sonora Santanera, por su parte, lleva setenta años en pie desde su fundación en Ciudad de México en 1955 por el trompetista y compositor tabasqueño Carlos Colorado Vera. Mezcla de bolero, cumbia, mambo, chachachá y guaracha, la Santanera conquistó al público latinoamericano desde los años sesenta con un sonido inconfundible que sobrevivió incluso a la muerte de su fundador en 1986, y que hoy sigue en escena bajo la dirección de Arturo Ortiz y Antonio Méndez. Con “Arroz con Mambo”, estas dos instituciones del trópico demuestran que cuando Cuba y México se sientan juntos a cocinar música, el plato siempre sale bien sazonado.
Ethiel Failde — flauta, dirección y coproducción; Pedro Pablo Cruz — composición, coproducción (Cuba/México); Christopher Alva — coproducción (México)






