Luisito Rosario y Sharina De León unen voces en De Nueva York A Puerto Rico, un sencillo cuyo título traza desde el primer compás el puente que durante más de medio siglo ha conectado el barrio neoyorquino con la isla, recorrido aquí a dúo entre la voz curtida de Rosario y el contrapunto femenino de De León. La composición lleva la firma de Jorge Del Valle, los arreglos corren por cuenta de Willie Ruiz —responsable del carácter rítmico y de la conducción de la sección de metales—, y la producción ejecutiva está al cuidado de Jimmy Castro al frente de Ritmo Caribe Promotions, sello que en los últimos años se ha consolidado como plataforma para grabaciones independientes de salsa con sabor clásico. La letra apuesta por el guiño geográfico y el orgullo caribeño antes que por el desamor, en sintonía con una pieza pensada para la pista y para el imaginario salsero de quienes han vivido entre las dos orillas.
Luisito Rosario nació en Hoboken, Nueva Jersey, hijo de padres puertorriqueños, y creció escuchando a la Fania All-Stars al otro lado del río Hudson. En 1996 se sumó a la orquesta de Larry Harlow, vínculo que mantuvo por más de dos décadas y que lo convirtió en uno de los pocos cantantes de su generación con experiencia directa con un fundador de la era dorada. Antes de su carrera como solista pasó por Grupo Hechizo —donde grabó Sin Límites (1998)— y por Los Hermanos Moreno entre 1999 y 2004. Debutó como solista con Júrame (2001) bajo Mambo City Music, y siguió con Rumba Del Barrio (2005), Casino Rueda (2010), Vengo A Mi Modo (2014) y Si Me Amaras (2017), siempre fiel al sonido clásico de los setenta. En la última década ha sostenido un flujo constante de sencillos: El Primer Montuno con Andy Harlow (2018), Salsa Eterna (2018), Belén (2019), Quien Dijo Miedo (2021), Nadie Se Salva De La Rumba a dúo con Lisett Morales (2022), Mírame (2022), Bebe Dame y Huele A Navidad (2023), Swing Y Son con Alfredo De La Fe (2023), Ahora Sí en homenaje a Ismael Miranda (2024) y La Salsa Eterna (2025). Por su parte, Sharina De León es originaria de Guayama —tierra de Tite Curet Alonso— y se ha labrado un nombre como trovadora de cuarta generación, conocida en escenarios del noreste estadounidense como “La Reinita que Canta” por su destreza para improvisar décimas. Hoy dirige Sharina y su Conjunto Guajiba, agrupación dedicada a la música jíbara y al folclor de campo puertorriqueño, con la que ha presentado el repertorio tradicional en festivales y series de conciertos en Hartford, Boston y Holyoke, entre otros. Su presencia en De Nueva York A Puerto Rico abre un diálogo poco frecuente entre el sonero formado al lado del Hudson y la voz isleña curtida en la tradición del cuatro y la décima.






