Rogers Y Su Som presenta Mi Vecina, una guaracha de corte clásico compuesta, producida y arreglada por el propio Rogers Alberto Martínez Espitia, cantante, percusionista y director de la agrupación, natural de Barranquilla, Colombia, y radicado en Estocolmo, Suecia, donde fundó este proyecto cuyo nombre lleva implícita su filosofía: Som significa sabor en sueco. El arreglo adopta el formato de sonora a la vieja usanza, con la estructura y el empuje de la salsa brava pensada para el bailador: metales al frente, clave apretada, y ese swing de guaracha que no pide permiso para poner a mover los pies. La letra recorre con picardía y sencillez el clásico coqueteo barrial, sin más pretensión que la de seducir desde la honestidad del son. Los créditos de músicos no han sido facilitados para esta reseña; Solar Latin Club los incorporará en cuanto estén disponibles.
Rogers Martínez es uno de esos músicos que llegó a la voz por la puerta trasera de la percusión. Formado en el Conservatorio de Bellas Artes de Barranquilla, donde estudió trombón y después timbal, congas, bongo y güiro, fue la ausencia de un cantante en tarima la que lo empujó al micrófono, y ya nunca lo soltó. En Colombia integró filas de agrupaciones como las de Joseito Martínez, Wilson Saoco y la Impacto Sonora antes de cruzar el Atlántico. Con más de dos décadas en Europa, una de ellas en Madrid donde grabó sus primeros fonogramas Sabor Latino y Con Respeto y a Mi Manera, y el resto en Estocolmo donde presentó su tercer trabajo A Mi Manera, Martínez ha construido una carrera desde la diáspora sin ceder un milímetro en su apuesta por la salsa dura. Sencillos más recientes como Volver a La Ternura —grabado entre Venezuela y Suecia con el respaldo de la orquesta del percusionista venezolano Simón Monserrat— ratifican a un sonero de cepa que sigue apostando por el golpe de calle y el sabor de antaño.






