“La Duda” representa un ambicioso trabajo de producción internacional que reúne talento de tres continentes. La pieza, compuesta e interpretada vocalmente por Stefanía Serna, cuenta con los arreglos y piano de Carlos García, quien construye una base armónica sofisticada sobre la cual se despliega una orquesta de músicos excepcionales: Carlos Córdoba en baby bass, Jeffry Cuesta en guitarras, y una contundente sección de percusión a cargo de Oscar Iván Lozano “OiLO” (güiro y maracas) y Andrés Escobar “Chinito” (congas, timbales, bongó y campana). Los metales, interpretados por Jan Duclerc en trompetas y Carlos Latoche en trombones, aportan ese brillo característico de la salsa clásica, mientras que los coros de La Borja (Sergio Botero, Eddie Estrada y Betty Kaar) enriquecen la textura vocal. La producción, liderada por Joseph Bonilla, Eddie Estrade bajo el sello “JBEE Productions” y Oscar Iván Lozano, se realizó entre Radiate Productions en Melbourne, Australia, con Bisho Tadros como coproductor, ingeniero de grabación y mezcla, y OiLO Recording Studio en Jamundí, Colombia, culminando con la masterización de Beshoy Magdy en Click Sound Studios, Egipto.
Nacida en Cali, Colombia, y radicada en Melbourne, Australia, Stefanía Serna se ha posicionado como una de las voces más prometedoras de la salsa contemporánea en la escena australiana. Su capacidad para mantener vivos los sonidos tradicionales de su ciudad natal —la capital mundial de la salsa— mientras inyecta una energía fresca y contemporánea al género, la ha convertido en una intérprete muy solicitada. Su trayectoria incluye colaboraciones con artistas ganadores del Grammy como Mayito Rivera y Maelo Ruiz, experiencias que han enriquecido su perspectiva artística. Tras el éxito de “Nunca Bajaré La Guardia“, donde demostró su temple y determinación, “La Duda” explora las vulnerabilidades del amor con la misma intensidad interpretativa, confirmando su madurez como compositora y productora ejecutiva. Serna representa ese puente perfecto entre la tradición salsera caleña y las posibilidades sonoras del siglo XXI, llevando la música de su tierra a nuevos públicos sin perder su esencia.






