Yasser Pino firma con Momentos el disco más personal de su carrera: un álbum que es, en su mayor parte, obra suya y que conduce de principio a fin desde el bajo. Para darle cuerpo convocó a un reparto internacional de primer nivel, tendido entre Copenhague y la escena cubana, con más de treinta músicos. Por el piano desfilan el cubano Harold López-Nussa, Javier Gutiérrez Massó “Caramelo de Cuba”, el polaco Artur Tuznik, el danés Steen Rasmussen, el italiano Francesco Calì y Ken Linh Doky; los vientos reúnen las trompetas de Mayquel González y Alexander Abreu, el saxofón de Simon Spang-Hanssen y el trombón de Jakob Johansen; y completan la paleta el bandoneón de Paolo Russo, la guitarra de Søren Lee y el vibráfono de Morten Grønvad. La sección rítmica es generosa y rotativa, con bateristas como Calixto Oviedo Mulens, Niclas Campagnol, Raciel Torres, Rasmus Lund, Jacob Hatholt y Mikkel Villingshøj, más congueros, timbalero y percusionistas que se reparten los temas, y un coro de voces en el que figura el propio Pino. El repertorio es casi todo de su autoría, con dos excepciones que el bajista quiso hacer suyas: “A Papá”, del trompetista Luis Álvaro Varona, y “Ain’t No Way”, clásico del soul norteamericano firmado por Carolyn Franklin.
El recorrido del álbum pasea con soltura entre el aire cubano, el jazz, la balada y hasta el tango. “Havana Blues”, inspirado en la película homónima y en lo que viven sus músicos, abre con un solo de contrabajo de Pino que se roba la escena. “Saoco” —que toma su nombre del clásico trago cubano de agua de coco con ron— es un tema movido montado sobre una makuta, ritmo afrocubano, y luce el piano de Harold López-Nussa, un solo de congas de José Julián Morejón Pino, hermano del propio Pino, y un solo de batería de Calixto Oviedo Mulens. “Samba for Afonso” aporta la cuota brasileña como homenaje a la memoria del recordado baterista y percusionista brasileño Afonso Corrêa, con el piano de Steen Rasmussen. “Momentos”, que da nombre al disco, es una balada serena que se ilumina con el vibráfono de Morten Grønvad y un solo de piano de Artur Tuznik. “A Papá”, composición de Luis Álvaro Varona dedicada a la memoria de su padre, Jorge Varona —trompetista de Irakere junto a Arturo Sandoval—, es un tema que Pino solía interpretar a su lado y que, al no haberse grabado nunca, rescató para este disco; en él destacan la participación especial del trompetista Alexander Abreu, en homenaje a Jorge Varona y a la trompeta cubana, y la voz de Ernesto Manuitt Hernández. El “Bass Prologue/Intro”, un solo de contrabajo, sirve de entrada a “Ain’t No Way”, el clásico de Carolyn Franklin grabado en vivo en Copenhague, con la voz de Camille Sledge —de la familia Sledge, célebre por el legendario “We Are Family”—. “87/90”, dedicado a los años de Pino en la escuela de música Alejandro García Caturla, tiende puentes con el tango, con el bandoneón de Paolo Russo como gran protagonista y un solo de piano de Francesco Calì. “Mojito”, llamado como el otro trago cubano por excelencia, se anima con un solo de trompeta de Mayquel González y un sabroso pasaje de piano de “Caramelo de Cuba”. Y cierra “Sincopa Tres”, un tema de pulso cambiante muy querido por Pino, que ya había interpretado con su banda Natura en Cuba. Aquí el bajo no acompaña: presenta y conduce.
Yasser Pino nació en La Habana en 1976 y se formó en dos mundos a la vez: estudió guitarra clásica en el Conservatorio Amadeo Roldán de su ciudad natal, donde se graduó en 1995, y más tarde se diplomó como contrabajista en el Conservatorio Rítmico de Copenhague, en 2006, de la mano del legendario Niels-Henning Ørsted Pedersen. En Cuba acompañó, a finales de los años noventa, a artistas como Gerardo Alfonso y Raúl Torres, y a lo largo de su carrera ha colaborado con figuras como Polito Ibáñez, Chucho Valdés Jr., Roberto Fonseca, Rolando Luna, Jorge Luis Pacheco y Rojitas y su Orquesta, antes de instalarse en Dinamarca, donde se convirtió en uno de los bajistas y contrabajistas más solicitados de la escena europea. Allí fue integrante y cofundador del grupo Danson, una piedra angular de la timba en el viejo continente, y sumó créditos junto a Afrocuban All Stars, Cubanismo y el trío de Harold López-Nussa. Su nombre aparece además en grabaciones de referencia del jazz afrocubano hecho en el norte de Europa, como Blanco y Negro (2006) junto a Eliel Lazo, y años después en Cuban Jazz Report. En 2013 presentó su propio proyecto, The Latin Syndicate, con el que publicó el álbum Natura (2020). Con Momentos firma el disco más personal de su carrera, donde por fin es el bajo —su instrumento— quien lleva la conversación de principio a fin.
Lista de cortes:
Havana Blues; Saoco; Samba for Afonso; Momentos; A Papá; Bass Prologue/Intro; Ain’t No Way; 87/90; Mojito; Sincopa Tres
Lista de músicos:
Yasser Morejón Pino – contrabajo, bajo eléctrico y coros (autor de la mayor parte del repertorio); Mayquel González González – trompeta; Alexander Abreu Manresa – trompeta; Simon Spang-Hanssen – saxofón; Jakob Johansen – trombón; Paolo Russo – bandoneón; Søren Lee – guitarra eléctrica; Javier Gutiérrez Massó “Caramelo de Cuba” – piano; Harold López-Nussa – piano; Artur Tuznik – piano; Steen Rasmussen – piano; Francesco Calì – piano; Ken Linh Doky – piano; Morten Grønvad – vibráfono; José Julián Morejón Pino – percusión; Rune Harder Olesen – percusión y congas; Afonso Corrêa – percusión; Peter Valdés Ehler – congas; Yohanier Ramón – congas; José Antonio Moreaux Charón – timbales; Calixto Oviedo Mulens – batería; Rasmus Lund – batería; Niclas Campagnol – batería; Jacob Hatholt – batería; Raciel Torres – batería; Mikkel Villingshøj – batería; Ernesto Manuitt Hernández – voz y coros; Camille Sledge – voz; Yemi Valdés – coros; Henri Benítez – coros; Lisandro Bienes – coros; Eva Maria Morejón Koppel – coros; Anna Victoria Wøhler Larsen – coros
Ficha técnica:
Ingenieros de grabación: Kristian Ark y Frank Goldberg. Ingenieros de masterización: Michael Lazarus y Nicolai Levring. Ilustración: Karla Imbiriba. Diseño gráfico: Abel Alazo. Administración: Xporta.World.






