David Jácome es un saxofonista colombiano radicado en Barcelona cuya carrera de más de dos décadas ha construido un puente único entre la música folklórica colombiana y el jazz contemporáneo internacional. Con actuaciones en más de 20 países y más de 30 álbumes grabados, Jácome representa una voz distintiva en la escena del jazz latino que integra las tradiciones andinas de su natal Bucaramanga con la sofisticación del jazz europeo y las complejidades rítmicas afrocubanas. Su trabajo como intérprete, compositor y educador lo posiciona como una figura fundamental en la diáspora musical colombiana, manteniendo vivo el legado de la música tradicional mientras expande sus fronteras expresivas.
Nacido en Bucaramanga, Santander, Jácome comenzó su formación musical a los ocho años en el Taller de Formación Musical de su ciudad natal. Su encuentro con el saxofón tuvo un origen peculiar: su padre, un odontólogo de unos 40 años, compró un saxofón y comenzó a tomar clases privadas. El joven David, que ya sabía leer música y tocaba la flauta dulce, observaba las lecciones de su padre insistiendo en que “es muy fácil, déjame tocarlo”. Finalmente, cuando su padre accedió y le dijo “está bien, sopla”, David ejecutó la pieza exitosamente, marcando el inicio de una carrera que lo llevaría por cinco continentes.
De Bucaramanga a Barcelona: una trayectoria de excelencia académica
La formación de Jácome refleja un compromiso inquebrantable con la excelencia musical. En la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), se graduó como saxofonista clásico profesional con las más altas distinciones: Cum Laude y Tesis Meritoria, honores que representan el reconocimiento académico más prestigioso en la educación superior colombiana. Esta rigurosa preparación clásica estableció los fundamentos técnicos que posteriormente le permitirían navegar con fluidez entre múltiples géneros y tradiciones musicales.
Antes de cumplir treinta años, Jácome ya había dejado una huella significativa en la escena musical colombiana. Enseñó saxofón en dos de las universidades más importantes del país, la UNAB y la Universidad Industrial de Santander (UIS), durante un período crucial en el desarrollo de la educación jazzística colombiana. El Ministerio de Cultura de Colombia lo contrató como tallerista musical, reconociendo no solo su virtuosismo como intérprete sino también su capacidad pedagógica para transmitir el conocimiento musical. Además, ganó dos de los festivales de música colombiana más prestigiosos del país: el Festival Mono Núñez y el Festival Cootrafa, obteniendo en ambos el premio al Mejor Ensamble Instrumental de Música Colombiana con el grupo Aguafresca.
Este éxito en los concursos de música folklórica tradicional, paralelo a su trabajo en jazz, revela un aspecto fundamental de la identidad artística de Jácome: su profundo respeto y conocimiento de las tradiciones musicales andinas colombianas. Estos triunfos no fueron accidentales; representaban años de estudio del bambuco, el bunde, el torbellino, el pasillo y otras formas musicales que constituyen el patrimonio cultural de Santander y Colombia.
En 2004, su carrera tomó un giro definitivo cuando ganó la prestigiosa beca de la Fundación Carolina para realizar estudios de perfeccionamiento en saxofón jazz en el Conservatori Liceu de Barcelona. Esta beca altamente competitiva, diseñada para especialistas iberoamericanos que buscan formación avanzada en España, le permitió estudiar con maestros como Llibert Fortuny, Iñaki Sandoval, Victor de Diego, David Mengual, Jose Reinoso, Marc Miralta y Jon Robles. Desde entonces, ha residido en Barcelona ininterrumpidamente durante más de 20 años, estableciendo una carrera internacional mientras mantiene profundas conexiones con su herencia musical colombiana.
Una discografía que narra historias de identidad y migración
La producción discográfica de David Jácome refleja tanto su versatilidad como su profundidad conceptual. Ha participado en más de 30 grabaciones en diversos estilos, trabajando como músico de sesión, anuncios de televisión, música para bandas sonoras de películas y para proyectos que abarcan desde jazz tradicional hasta salsa, música folklórica colombiana y fusión contemporánea. Sin embargo, sus álbumes como líder revelan su voz más personal y su visión artística distintiva.
Su álbum debut como líder, “Más Lejos!” (2022), publicado por el sello barcelonés AFUERENYO MUSIC, estableció su propuesta como compositor y arreglista. El disco incluye piezas como “Loco en Curiti” y temas que evocan tanto los paisajes de Santander como las realidades de la vida de un músico inmigrante en Europa. Ese mismo año, colaboró con el guitarrista Javi Alonso en “Jazz for Two”, un álbum de duetos que explora el repertorio de estándares del jazz, incluyendo clásicos como “Tenor Madness”, “Beautiful Love” y “My One and Only Love”, demostrando su dominio del lenguaje del jazz tradicional.
Su obra más ambiciosa hasta la fecha es “Inmersión” (2024), un álbum conceptual de ocho composiciones originales que la publicación especializada Solar Latin Club describió como “un discurso musical” que establece diálogos entre corrientes rítmicas y armónicas del jazz, la música afrocubana, el funk y los ritmos folklóricos colombianos, brasileños y dominicanos. Cada pieza cuenta una historia: “1200 € de Casa” narra autobiográficamente su viaje desde Sudamérica hasta Europa y los desafíos enfrentados para alcanzar su sueño; “Fabie”, dedicada a su tío, explora el Son Tradicional cubano con guiños al porro colombiano en homenaje a Lucho Bermúdez; “Pa Mi Hermano”, una dedicatoria a su hermano, incorpora tambora dominicana tocada por Jony Slap; “Raspa De Un Inmigrante” presenta arreglos que los críticos describen como “magistrales y sofisticados”.
El álbum destaca por sus colaboraciones internacionales: cantantes como Ray Cuza (Cuba), Ingrid Brown (Colombia), Ahyvin Bruno (Venezuela), Jasmeen Quintana (Barcelona) y Lenin “Guirloco” Jiménez (Venezuela), junto con instrumentistas de Alemania, Argentina, Cuba, Cataluña y Colombia, conforman un ensemble multicultural que refleja la diversidad de Barcelona y la experiencia de la diáspora latina en Europa. Jácome toca múltiples saxofones en el disco —tenor, alto, soprano y barítono— además de flauta, demostrando su versatilidad técnica y su capacidad para adaptar su sonido a diferentes contextos estilísticos.
Un estilo que fusiona continentes y tradiciones
El lenguaje musical de David Jácome se caracteriza por su sofisticación armónica y su fluidez entre múltiples tradiciones. Su formación clásica proporciona una base técnica sólida, mientras que sus estudios de jazz en Barcelona le dieron herramientas para la improvisación y el desarrollo de un lenguaje personal. Pero lo que distingue verdaderamente su trabajo es la integración orgánica de ritmos y melodías colombianas con el vocabulario del jazz contemporáneo y las complejidades rítmicas afrocubanas.
En sus composiciones, los ritmos colombianos como el porro, la cumbia y la raspa se entrelazan con clave cubana, samba brasileña, merengue dominicano y cha-cha-chá. Esta síntesis no es superficial; Jácome comprende profundamente cada tradición, habiéndolas estudiado tanto académicamente como en la práctica. Su saxofón puede evocar la calidez melódica de la música andina colombiana, la intensidad bluesy de John Coltrane (una influencia reconocida), o la picardía rítmica de la música afrocubana.
Los críticos han acuñado el término “Afro-Latin-Euro-Jazz” para describir su propuesta, reconociendo que su música trasciende las categorías geográficas tradicionales. En palabras de Solar Latin Club, su trabajo “une fronteras emocionales y geográficas a través del jazz”, creando un espacio donde Santander y Cataluña, Colombia y Europa, la tradición y la innovación coexisten y dialogan.
Reconocimientos y presencia internacional
Los logros de Jácome abarcan tanto el reconocimiento institucional como el éxito en los escenarios internacionales. Semifinalista, por 2 años consecutivos, a Los premios MIN de la Música Independiente y en La Guia del Jazz de España. Sus victorias en el Festival Mono Núñez —declarado Patrimonio Cultural Nacional de Colombia— y el Festival Cootrafa representan validación al más alto nivel de la música tradicional colombiana. La beca Fundación Carolina, altamente competitiva, lo identificó como uno de los músicos latinoamericanos más prometedores de su generación. Su designación como tallerista del Ministerio de Cultura de Colombia y sus posiciones docentes en instituciones prestigiosas confirman su estatus como educador de importancia nacional.
Como intérprete, ha llevado su música a más de 20 países en cuatro continentes: en Europa, ha actuado en España, Portugal, Andorra, Francia, Italia, Inglaterra, Alemania, Suiza, Polonia, Letonia, Dinamarca, Bélgica, Lituania y Hungría; en las Américas, en Colombia, Argentina y Ecuador; además de presentaciones en India, Arabia Saudita, Zimbabue, Korea, Azerbaiyán y China. Ha tocado en algunos de los escenarios más prestigiosos de Barcelona, incluyendo el Gran Teatro Liceu, el Palau de la Música, L’Auditori, y los emblemáticos clubes de jazz Jamboree y Harlem Jazz Club. Su participación en festivales internacionales incluye el Festival Internacional de Jazz de Terrassa, el Festival de Jazz de Andorra, el legendario festival de Marciac en Francia, el Festival de las Artes de Zimbabue, el Festival de Jazz de Niza, Gira europea con Andy Montañez asi como su actuación 2 años consecutivos en el Circuito de Fórmula 1 de Bakú.
Un educador que forma generaciones
La dimensión pedagógica del trabajo de Jácome es tan importante como su carrera interpretativa. Durante sus años en Colombia, enseñó en la UNAB y la UIS en un momento crucial del desarrollo de la educación jazzística en el país. En los años 1990 y 2000, Colombia experimentó una transformación en su escena de jazz, con universidades estableciendo programas de música y ciudades organizando festivales. Jácome fue parte de esa generación fundacional, formando a jóvenes saxofonistas y contribuyendo al establecimiento de pedagogías del jazz en la región de Santander.
Actualmente, enseña saxofón, flauta y ensambles en L’Escola Municipal de Vilassar de Dalt y L’aula de música de Vilassar de Mar en Barcelona, continuando su labor de formar nuevas generaciones de músicos. Su experiencia única —combinando formación clásica colombiana, estudios de jazz europeos, y conocimiento profundo de tradiciones musicales latinoamericanas— le permite ofrecer a sus estudiantes una perspectiva verdaderamente multicultural del arte musical.
Influencia en la escena musical colombiana e internacional
David Jácome ocupa un espacio singular en la música colombiana contemporánea. Representa un modelo de diáspora artística exitosa: un músico que emigró de Colombia pero que nunca abandonó su identidad musical colombiana, integrándola en cambio en contextos internacionales más amplios. Sus álbumes “Más Lejos!” e “Inmersión” contribuyen significativamente al repertorio del jazz colombiano de fusión, demostrando cómo las tradiciones andinas pueden dialogar con el jazz sin perder su esencia.
En la escena de Barcelona, Jácome se ha convertido en una figura respetada, participando en ensembles como la Big Band del Liceo de Barcelona, la Orquesta Iberoamericana de Música de Cámara del Liceo, Papa Orbe & Los Científicos del Sabor, y grupos como Rodafonio, Platanotes y Always Drinking Marching Band. Su trabajo con músicos de Cuba, Venezuela, Brasil, Portugal y España ha contribuido a la vibrante escena del jazz latino en Cataluña, enriqueciendo el paisaje musical de la ciudad con sonoridades colombianas.
Como puente cultural entre Colombia y Europa, Jácome desempeña un papel importante en la visibilidad internacional de la música colombiana. Cada concierto en Alemania, Polonia o India lleva consigo ecos de porros, bambucos y cumbias, introduciendo a audiencias internacionales a la riqueza de las tradiciones musicales colombianas. Al mismo tiempo, su residencia en Barcelona y su integración en la escena europea demuestran que los músicos colombianos pueden competir y destacarse en los más altos niveles internacionales sin renunciar a sus raíces culturales.
Conclusión: una voz auténtica en el jazz contemporáneo
David Jácome ha construido una carrera que ejemplifica la posibilidad de mantener una identidad cultural fuerte mientras se participa en diálogos musicales globales. Su trabajo no es simplemente fusión por el gusto de mezclar estilos; es una exploración profunda y genuina de cómo diferentes tradiciones musicales pueden informarse y enriquecerse mutuamente. Sus composiciones narran historias personales de migración, familia y búsqueda artística, convirtiendo experiencias individuales en arte que resuena universalmente.
Con más de dos décadas de carrera internacional, seis álbumes como líder, participación en más de 30 grabaciones, y actuaciones en cuatro continentes, Jácome ha establecido un legado duradero. Su influencia se extiende tanto a través de sus grabaciones como de su trabajo pedagógico, formando músicos en Colombia y España que continúan explorando las posibilidades del diálogo entre tradiciones musicales.
En un mundo cada vez más interconectado, donde las identidades culturales enfrentan tanto la globalización como el resurgimiento de nacionalismos, el trabajo de David Jácome ofrece un modelo esperanzador: uno donde las raíces culturales se mantienen fuertes precisamente porque se abren al intercambio y al diálogo. Su saxofón habla con acento colombiano, pero en un lenguaje que el mundo entero puede comprender y apreciar.






