Manny Martínez: La voz neoyorquina que encontró su hogar en Cali

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José Manuel Martínez Curet, conocido como Manny Martínez, es uno de los cantantes de salsa más versátiles de su generación, un artista que transitó del rock alternativo a convertirse en un referente de la salsa callejera contemporánea. Con una trayectoria que abarca más de tres décadas, Martínez logró fama internacional en 2000 como vocalista principal y compositor de Azabache, creando los clásicos “Cinco a Diez” y “Montuno Street” que revolucionaron la escena salsera de la Costa Oeste estadounidense. Actualmente radicado en Cali, Colombia —la capital mundial de la salsa— desde 2022, este neoyorquino de

corazón puertorriqueño continúa produciendo y grabando, preparando en 2025 una edición especial por el 25 aniversario de Azabache mientras consolida su carrera como solista con tres álbumes que fusionan tradición e innovación.

Su importancia en la salsa radica no solo en su conexión familiar con el legendario compositor Tite Curet Alonso, sino en su capacidad única para servir como puente cultural entre Nueva York, California y Colombia, representando la evolución natural de la música latina en la diáspora.

Raíces neoyorquinas y herencia musical

Nacido en Washington Heights, Manhattan, José Manuel Martínez Curet creció entre dos mundos que definirían su identidad artística. Sus años formativos transcurrieron entre las calles de Washington Heights y el pueblo de Arroyo, Puerto Rico, una experiencia bicultural típica de los neoyorquinos —puertorriqueños nacidos en Nueva York— que marcaría profundamente su música. Esta doble herencia le permitió absorber tanto la energía urbana de la escena latina neoyorquina como las tradiciones musicales de la isla, incluyendo bomba, plena y el son montuno.

La familia de Manny guardaba un tesoro invaluable: su parentesco con Catalino “Tite” Curet Alonso, uno de los compositores más prolíficos e importantes de la historia de la salsa. Curet Alonso, fallecido en 2003, escribió más de 2,000 canciones, incluyendo aproximadamente 200 éxitos y 50 clásicos mayores de la salsa como “Las Caras Lindas”, “Anacaona” y “El Periódico de Ayer”, interpretados por figuras como Celia Cruz, Héctor Lavoe, Willie Colón e Ismael Rivera. Esta conexión familiar no fue meramente anecdótica; influenció profundamente las habilidades compositivas de Manny y su comprensión de la tradición de conciencia social en la salsa, un sello distintivo que heredaría de su ilustre pariente.

A finales de los años 80, Martínez se mudó al área de la Bahía de San Francisco, California, donde comenzaría una trayectoria musical sorprendente y poco convencional para un futuro salsero.

Del rock alternativo al latin fusion

La carrera musical de Manny Martínez comenzó en un territorio inesperado: el rock alternativo. En 1986 se convirtió en co-vocalista de Psychefunkapus, una banda de funk metal del Área de la Bahía que alcanzó prominencia en los clubes de San Francisco para 1988. La banda, formada en San Geronimo Valley, California, lanzó dos álbumes para Atlantic Records a principios de los años 90 y compartió escenario con actos importantes como Pearl Jam, The Sugarcubes y Was Not Was. En un curioso giro histórico, Green Day y No Doubt abrieron conciertos para Psychefunkapus, y el primer show de Deftones fue precisamente abriendo para esta agrupación. Manny compartía el micrófono con Gene Genie, desarrollando habilidades escénicas que posteriormente servirían su carrera en la salsa.

Esta experiencia en el rock alternativo demostró la versatilidad vocal de Martínez y su capacidad para conectar con audiencias diversas, habilidades que resultarían cruciales en su evolución artística.

A finales de los años 90 y principios de los 2000, Manny dio un paso hacia sus raíces latinas uniéndose a Los Mocosos, una banda de rock alternativo latino del distrito Mission de San Francisco. Con Los Mocosos, Martínez no solo asumió las voces principales sino también tocó percusión (timbales), comenzando a reconectar con los ritmos afrocaribeños de su herencia. La banda fusionaba salsa, funk, rock, rap, ska y ritmos latinos en una mezcla explosiva que capturó el espíritu de la comunidad latina estadounidense de la época.

Los Mocosos lograron un éxito notable para una banda de rock en español: lanzaron los álbumes “Shades of Brown” (2001) y “American Us” (2004) bajo Six Degrees Records, realizaron giras con Los Lobos y Santana, se presentaron en el Kennedy Center de Washington DC y Central Park en Nueva York, y recibieron un San Francisco Wammy Award como Mejor Banda Internacional y un California Music Award por Álbum Latino Sobresaliente. La banda fue incluida en la revolucionaria compilación “Escena Alterlatina: The Future Sound In Español”, el único compilado de rock latino en alcanzar las listas de Billboard Latin.

Martínez describió la identidad de Los Mocosos con palabras que revelaban su propia búsqueda: “Sí, somos latinos. Y sí, nacimos en Estados Unidos. Tenemos crianzas culturales hispanas y americanas extremadamente fuertes y como artistas, no puede ser mejor que esto porque podemos incorporar todo lo que amamos musicalmente y trascender ser etiquetados”.

Durante este período, también colaboró con agrupaciones de salsa del Área de la Bahía como Mazacote y trabajó con músicos respetados como John Santos y Jesus Diaz, transitando gradualmente del latin rock a la salsa tradicional.

Azabache: El proyecto que lo cambió todo

En 2000, Manny Martínez y su hermano Rafael “Ray” Martinez fundaron Azabache, una banda de salsa que marcaría un antes y un después en la escena salsera de la Costa Oeste. El álbum debut homónimo, lanzado en el verano de 2000 bajo el sello independiente Leopard Music 001, representó un logro histórico: fue uno de los primeros grupos de salsa nuevos en lanzar material de forma independiente sin el respaldo de una compañía discográfica establecida, una práctica poco común en ese entonces pero pionera para artistas independientes de salsa.

Grabado en DCP Studios de San Francisco y producido por Ray Martinez, el álbum de Azabache reunió a un elenco de músicos excepcionales del Área de la Bahía. Además de los hermanos Martinez —Manny en la voz principal y Ray en congas, bongós, timbales y campana— la alineación incluía a Cherie “Leopard” Chooljian en teclados y voz principal en “Surrender”, Joe Holiday en bajo, Abel Figueroa en trombones, Roberto Quintana en timbales y bongó, y Román “Ito” Carrillo de Monacillo, Puerto Rico, en bongó y güiro. Los arreglos estuvieron a cargo de Paul Lyons (tracks 1, 2, 4, 8), J. Melendez (track 6), y otros colaboradores, demostrando la sofisticación musical del proyecto.

Los éxitos que definieron una época

El álbum contenía nueve tracks que se convertirían en piezas fundamentales de la salsa bailable:

  1. Cinco A Diez (5:57) – Composición de J.M. Martinez
  2. This Moment (5:54) – Composición de J.M. Martinez
  3. Luna Cha-Cha (4:01) – Composición de C. Chooljian
  4. Simplemente Complicada (5:51) – Composición de R. Martinez
  5. Surrender (5:19) – Composición de J. Holiday
  6. Montuno Street (5:05) – Composición de R. Martinez
  7. Batman And Spiderman (7:05) – Composición de J.M. Martinez
  8. Besitos De Coco (6:53) – Composición de J.M. Martinez
  9. Thanks For The Mambo (3:20) – Composición de C. Chooljian

“Cinco a Diez”, compuesta por Manny Martinez y arreglada por Paul Lyons, se convirtió instantáneamente en un clásico. Descrita como “una de esas canciones que dejan huella”, presenta un impresionante solo de piano y encarna el sonido clásico de la salsa neoyorquina con influencias puertorriqueñas que se convirtió en el sello distintivo de Azabache. Su estructura rítmica en clave 2/3 o 3/2 del son la hizo ideal para el baile social, especialmente para los bailarines de mambo On2 de Nueva York. La canción fue incluida en la prestigiosa lista de canciones recomendadas de SalsaNewYork.com, un consenso de varios cientos de bailarines de mambo On2 de la ciudad de Nueva York, y se menciona regularmente por fanáticos desde Cali, Colombia hasta toda América Latina. Con “Cinco a Diez”, Manny Martinez “se dio a conocer mundialmente” después de Azabache.

“Montuno Street”, compuesta por Ray Martinez y arreglada por J. Melendez, ha sido descrita como “una de las mejores canciones grabadas en la historia de la salsa”. El track presenta un espectacular solo de bongó de Román “Ito” Carrillo de Monacillo, Puerto Rico, destacando su genialidad y disfrute del instrumento. La canción ejemplifica la estructura rítmica clásica de la salsa que funciona perfectamente con el timing del mambo On2 de Nueva York. Su calidad fue reconocida al ser seleccionada para la prestigiosa compilación “Salsa de la Bahia Vol. 2: Hoy y Ayer” (2014), producida por el trombonista nominado al Grammy Wayne Wallace para Patois Records, documentando la escena de salsa y jazz latino del Área de la Bahía de San Francisco de 1980 a 2013. La canción también fue incluida en la lista selectiva de SalsaNewYork.com para bailarines de mambo On2, reconocida por su calidad “brava” (feroz/excelente) y su fuerte ritmo bailable.

“Besitos de Coco”, otro éxito del álbum compuesto por Manny Martinez, completó la tríada de canciones que definieron el legado de Azabache. Estos tres temas —”Cinco a Diez”, “Montuno Street” y “Besitos de Coco”— se mencionan consistentemente juntos como las piezas sobresalientes del álbum.

Otras composiciones memorables incluían “Batman and Spiderman”, una descarga de más de siete minutos que mostraba las habilidades de cada músico, posteriormente reimaginada por Manny en 2023 como rumba cubana/guaguancó.

Impacto y legado de Azabache

El álbum de Azabache “dejó un impacto considerable y una impresión duradera”, según Latin Dance Music Review. La importancia del proyecto se puede medir en varios aspectos:

Modelo de producción independiente: Azabache demostró que era posible producir salsa de clase mundial sin respaldo de grandes sellos discográficos, abriendo camino para futuros artistas independientes en el género.

Escena de salsa de la Costa Oeste: El proyecto consolidó la reputación del Área de la Bahía de San Francisco como productora de salsa de clase mundial, compitiendo con Nueva York y Puerto Rico. Azabache emergió durante una época dorada de la salsa del Área de la Bahía (años 80-2000), junto a figuras como Pete Escovedo Orchestra, John Santos & The Machete Ensemble, Wayne Wallace Latin Jazz Quintet, Louie Romero y Mazacote, y Orquesta Batachanga.

Influencia en el baile: El álbum se volvió esencial para la comunidad de bailarines de mambo On2 de Nueva York. Cuatro canciones del álbum fueron incluidas en la lista altamente selectiva de canciones recomendadas de SalsaNewYork.com —”Cinco A Diez”, “This Moment”, “Montuno Street” y “Besitos De Coco”— elogiadas por tener la “estructura rítmica clásica de la salsa” con una fuerte clave del son que funciona perfectamente con el timing On2. Las canciones se convirtieron en rotación regular en sociales de mambo y clubes de baile latino.

Reconocimiento crítico: La crítica especializada alabó el trabajo. Solar Latin Club describió a Azabache como “inefable, ya clásico y siempre épico”. La Salsa es mi Vida calificó la historia del álbum como “verdaderamente impresionante” con múltiples canciones que “dejan huella”. Los comentarios de fanáticos de 2008 muestran entusiasmo duradero, con afirmaciones como “uno de los ‘Mejores’ CDs que he escuchado jamás”.

El propio Ray Martinez comentó en 2008: “ESTOY ENCANTADO Y EMOCIONADO DE QUE SE HAYA HECHO TAL IMPACTO CON ESTE TRABAJO DE AMOR ENTRE MI HERMANO JOSÉ Y YO MISMO”.

Aunque Azabache lanzó solo un álbum, su impacto reverbera 25 años después a través de la continua carrera solista de Manny Martinez, las presentaciones continuas del material por Los Latin OG’s, y el estatus del álbum como piedra angular para entender la contribución de la Costa Oeste al género de la salsa.

La evolución como solista

Después de Azabache, Manny Martinez continuó su evolución musical, eventualmente embarcándose en una carrera solista en 2017 que ha producido tres álbumes y más de diez sencillos.

“Identidad Profunda” (mayo de 2017) marcó su debut como solista bajo el nombre Manny Martinez y La Rebeldía. Este EP de seis tracks lanzado por Round Whirled Records fue grabado en el Área de la Bahía de San Francisco y describió como “un torbellino de poesía, jazz contagioso y salsa endémica”. El proyecto reflejaba la intención de Martinez de “incorporar los diversos elementos influyentes de su vida”, combinando funk, salsa, hip-hop, política, literatura y educación. Los tracks incluían “Rebeldía”, “Claudia”, “Afro Caribeño”, “Entendimiento”, “Boogaloo by the Bay” y “Juana Gasolina”.

El álbum reunió a músicos destacados como David Belove (bajo), Christian Pepín (percusión), Erick Peralta (piano), su hermano Ray Martínez (voces), Marty Wehner (trombón), Carlos Caro (güiro) y Camilo Landau (guitarra). La producción estuvo a cargo de Greg Landau, nominado ocho veces al Grammy, quien se convertiría en colaborador recurrente de Martinez.

Después de un hiato de seis años enfocándose en su transición a Colombia, Martinez regresó con fuerza.

“Evolution/Evolución” (septiembre de 2023) representó su primer álbum completo como solista, con nueve tracks y 41 minutos de duración. Este trabajo fue particularmente significativo por ser grabado en dos continentes: Oakland, California y Cali, Colombia, reflejando su vida transcontinental. Producido por Greg Landau con arreglos de Paul Lyons (su colaborador de Azabache) y Marco Diaz, el álbum exploró diversos estilos dentro de la salsa: guaracha con influencia de Cortijo, son montuno, bomba puertorriqueña, y rumba cubana/guaguancó.

El tracklist incluía: “Pues Ahi Quedas”, “Feliz”, “A Tó le Tiro” (descrito como “una de las mejores salsas de 2023”), “Lamento de Concepción” (cover de Tite Curet Alonso originalmente de Apollo Sound/Roena), “Tú y Yo (I Love You)” (bilingüe con elementos de bomba), “Cali Activao ’23” (dedicado a Cali como “Capital Mundial de la Salsa”), “La Verdad del Caso”, “Batman y el Hombre Araña ’23” (reimaginación del track de Azabache como rumba cubana), y “Aunque el Mundo se Impone” (estilo salsa de la Costa Oeste).

El álbum presentó músicos de ambos lados del continente. De Cali: Arley Carabali (timbales, bongó, congas), Diego Cuellar (bajo), Maicol Arévalo (piano), Daniela Justy (saxofón), Carlos Primo (trompeta), Eduard Montoya “La Vara” (trombón), Kathe Paz (güiro), Dario Fernandez y Oscar Cortés (coros). De Oakland: Ahkeel Mestayer (congas), Ayla Dávila (bajo), Marco Diaz (piano y trompeta), Marty Wehner (trombón), Louie “Timbalito” Romero (timbales), Juan Ele Perez (coros).

“Evolution” fue aclamado como “una obra maestra que valió la pena la espera” por múltiples publicaciones especializadas.

“In The Zone/En La Zona” (agosto de 2024), su tercer álbum, marcó su producción más experimental. Grabado completamente en Alquimia Studios en Cali, Colombia con masterización de Juan David Ocampo y autoproducido por José Manuel Martinez, este trabajo de ocho tracks fusionó guajira, son, rap, jazz latino y letras bilingües (inglés-español). Los gráficos fueron creados por Wani Devia Lozano de Martinez, su esposa.

El álbum incluye: “Adios/Bye Bye”, “El Aguacatólogo” (guaracha con solo de piano de Julian Aragon), “Vampira Guajira”, “Revolt/Libertad Lógico” (cover de Eddie Palmieri), “La Profe”, “Ol’ Skool/Vieja Escuela”, “Este Diciembre” y “Los Buenos Somos Más”.

Los músicos de Cali que participaron fueron: Arley Carabali (timbales/bongó), Andres Valencia (congas), Julian Aragon (piano), Silvio Ferrin (bajo), Rodolfo Moreno (saxofón), Jhon Erick O. Delischerff (trombón), Didier Perlaza (trompeta), KT Paz (güiro), Frankie Vasquez, Pedro Zape y Leidy Tobar (coros).

En mayo de 2025, Martinez lanzó el sencillo “25 Pasé”, producido por Gustavo Cardona, que funciona como una continuación o secuela de “Cinco a Diez”, su clásico de Azabache, celebrando 25 años desde ese álbum histórico.

Una nueva vida en la capital mundial de la salsa

Según una entrevista en An-Fi.online de noviembre de 2024, Manny Martinez “pasó la mayor parte de su infancia en Puerto Rico pero residió en Nueva York y San Francisco antes de mudarse recientemente a Cali, Colombia, donde en los últimos dos años ha encontrado el espacio y el tiempo para enfocarse en la música”. Esto indica que se mudó a Cali aproximadamente en 2022-2023.

La decisión de establecerse en Cali fue deliberada y estratégica. Cali, reconocida como la capital mundial de la salsa, proporcionó el ambiente creativo ideal para su desarrollo artístico y trabajo de producción. En esta ciudad, Martinez ha construido una sólida red de colaboradores locales y ha establecido su base de operaciones en Alquimia Studios, donde graba y produce su música.

Entre sus colaboradores habituales en Cali se encuentran: Arley Carabali (timbales, bongó, congas), quien ha participado en múltiples álbumes; Diego Cuellar (bajo); Maicol Arévalo (piano); Daniela Justy (saxofón); Carlos Primo (trompeta); Eduard Montoya “La Vara” (trombón); Jhon Erick Delischerff (trombón); Andres Valencia (congas); Julian Aragon (piano); Silvio Ferrin (bajo); Rodolfo Moreno (saxofón); Didier Perlaza (trompeta); y los coristas Frankie Vasquez, Pedro Zape, Leidy Tobar y Anderson Gutierrez.

Martinez está profundamente conectado con la comunidad salsera de Cali. Es visitante regular del Museo Planeta Salsa, propiedad de Oscar Jaime Cardozo Estrada, uno de los cuatro museos de salsa de Cali. En su página de Facebook de octubre de 2025, identifica al museo como “un lugar que me encanta, donde se preserva la historia de la Salsa”, demostrando su compromiso con la preservación y educación de la cultura salsera.

Su presencia en Cali no se limita a lo local. En noviembre de 2024, Martinez fue destacado en la presentación “Salsa in Context” en el Taiwan Salsa Carnival 2024, donde dio una entrevista sobre su trabajo y proceso creativo. Su canción “El Aguacatólogo” fue reproducida en el evento, demostrando su alcance internacional desde su base colombiana.

La filosofía musical de Martinez, expresada en sus propias palabras, resume su enfoque artístico: “La buena música debe ser capaz de mover el cuerpo, mente y espíritu al mismo tiempo”. Su música actual se caracteriza por la conciencia social y temas políticos (siguiendo la tradición de Tite Curet Alonso), fusión de múltiples influencias (funk, salsa, hip-hop, bomba, plena, jazz), estética de “salsa callejera”, letras bilingües, arreglos complejos con fuertes secciones de metales, dedicación al baile y al “bailador”, y celebración de la cultura afrocaribeña y la identidad neoyorquina.

El proyecto 2025 y su legado continuo

Para 2025, Manny Martinez está trabajando en una edición especial del 25 aniversario de Azabache, un proyecto anunciado en sus redes sociales que promete celebrar el cuarto de siglo desde el lanzamiento de ese álbum histórico. Este proyecto cierra el círculo de su trayectoria, conectando su pasado en San Francisco con su presente en Cali.

Martinez se describe a sí mismo como “Cantante y Compositor/Ex-cantante de Azabache/ NewYorican flava to savor”, una autodefinición que captura perfectamente su identidad multifacética. Su número de contacto en Colombia (57 317 7003907) y su presencia activa en Instagram (@mannymartinezmusic), Bandcamp, Spotify, Apple Music y Facebook demuestran que continúa activo y accesible para su audiencia global.

La discografía completa de Manny Martinez incluye:

  • Con Azabache: Azabache (2000, Leopard Music)
  • Como solista: Identidad Profunda EP (2017, Round Whirled Records), Evolution/Evolución (2023, autolanzamiento), In The Zone/En La Zona (2024, autolanzamiento)
  • Sencillos: Tu y Yo (2023), Aunque El Mundo Se Impone (2023), Vampira Guajira (2024), La Profe (2024), El Aguacatólogo (2024), Adiós/Bye Bye (2024), Ol’ Skool/Vieja Escuela (2024), Este Diciembre (2024), Los Buenos Somos Más (2024), 25 Pasé (2025)

Un puente cultural único en la salsa contemporánea

La trayectoria de Manny Martinez representa un caso único en la historia de la salsa. Pocos artistas pueden presumir de haber comenzado en el rock alternativo de Atlantic Records, transitado por el latin rock con giras junto a Santana y Los Lobos, fundado un proyecto de salsa independiente que se convirtió en clásico instantáneo, y finalmente establecerse como solista en la mismísima capital mundial de la salsa.

Su importancia trasciende sus composiciones. Martinez encarna la evolución de la música latina en la diáspora: un neoyorquino de ascendencia puertorriqueña que absorbió la innovación de la Costa Oeste californiana y finalmente encontró su hogar artístico en Colombia. Es un puente viviente entre tres epicentros cruciales de la salsa —Nueva York, San Francisco y Cali— y su música refleja esta síntesis única.

La conexión con Tite Curet Alonso no es meramente biográfica; es evidente en el compromiso de Martinez con la conciencia social en sus letras, la sofisticación de sus composiciones y su comprensión de que la salsa es tanto un vehículo para el baile como para el comentario social. Canciones como “A Tó le Tiro” y “Los Buenos Somos Más” continúan esta tradición de salsa consciente.

Su legado con Azabache permanece intacto 25 años después. “Cinco a Diez” y “Montuno Street” siguen siendo reproducidos en salones de baile de todo el mundo, incluidos en listas de reproducción esenciales para bailarines de mambo On2, y citados como ejemplos de excelencia en la salsa. El hecho de que cuatro canciones de un álbum independiente hayan sido seleccionadas para la prestigiosa lista de SalsaNewYork.com es testimonio de la calidad musical del proyecto.

Como solista, Martinez ha demostrado que es posible evolucionar sin abandonar las raíces. Sus tres álbumes solistas muestran un artista en constante exploración —desde la identidad afrocaribeña hasta la experimentación bilingüe— pero siempre anclado en la “salsa callejera” que define su sonido. La decisión de grabar en Cali, trabajar con músicos colombianos y establecerse en la capital mundial de la salsa no es turismo musical; es el reconocimiento de un artista que encontró el lugar donde su música puede florecer plenamente.

En 2025, a sus más de cinco décadas de vida (fecha exacta de nacimiento no documentada públicamente), Manny Martinez continúa creando, produciendo y contribuyendo a la cultura salsera global. Su historia es la de un artista que nunca dejó de evolucionar, que honró sus raíces mientras exploraba nuevos territorios, y que finalmente encontró en Cali el espacio perfecto para seguir moviendo “el cuerpo, mente y espíritu” de los amantes de la salsa en todo el mundo. Su legado está asegurado, pero su historia aún está siendo escrita.