Rayko Leon – Visión Isleña

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Desde las Islas Canarias, ese archipiélago que siempre ha funcionado como puente natural entre continentes, el pianista Rayko León lanza su propuesta más personal: Visión Isleña, un álbum que reúne a seis músicos de primer nivel para revisitar los clásicos del jazz latino y afrocubano con una frescura y una convicción que hacen de cada tema una experiencia nueva. Un disco que es, al mismo tiempo, homenaje, declaración de identidad y guiño cómplice a uno de los grandes del piano jazzístico cubano.

Visión Isleña es el más reciente trabajo discográfico del pianista grancanario Rayko León, una propuesta que nace de la admiración profunda hacia los grandes compositores del jazz latino, afrocubano y el jazz de corte clásico y acústico. El título no es casual: constituye un homenaje explícito al legendario pianista cubano Emiliano Salvador y su álbum Nueva Visión de 1979, uno de los referentes cardinales de León en el piano jazzístico. Esa deuda se hace audible desde el primer tema: el tratamiento del piano Rhodes, presente en gran parte del álbum, evoca conscientemente el timbre que Emiliano Salvador cultivó con tanta maestría, y la propia estética de la carátula —dominada por el blanco, el azul y el amarillo de la bandera canaria— guarda ese espíritu visual del original cubano reinterpretado desde las islas. En cuanto al título, lo de “Isleña” responde a una doble identidad: los canarios son conocidos como “los isleños” en Cuba, Puerto Rico y otros países latinoamericanos, y la banda que ejecuta este repertorio de estándares del jazz latino —del que existen innumerables versiones— es casi íntegramente canaria, con la única excepción del bajista cubano Fofi Lusson, quien lleva ya más años viviendo en las islas que en su tierra natal. De ahí la idea: esta es su visión, la visión isleña de un repertorio universal. Los arreglos, firmados por León, exhiben una arquitectura sonora que dialoga con fluidez entre el rigor armónico del jazz moderno y el sabor rítmico afrocaribeño, con el piano eléctrico como eje conductor. El ensamble es sólido y de alto vuelo: Marcos Pulido en trompeta y fliscorno, cuya presencia melódica aporta color y calidez; José Vera Bello en saxo tenor, con fraseos de clara raigambre jazzística; Fofi Lusson en bajo eléctrico, sosteniendo el groove con precisión; José Carlos Cubas en congas, depositario de la tradición percusiva afrocubana; y Alberto García en batería, quien equilibra con maestría el pulso rítmico del conjunto.

El repertorio traza un recorrido por algunas de las composiciones más emblemáticas del cancionero jazzístico y afrocubano. El álbum abre con Nica’s Dream, el clásico inmortal de Horace Silver, y continúa con Morning, la bella composición del pianista estadounidense Clare Fischer, uno de los grandes puentes entre el jazz y la música latinoamericana. Le sigue Angélica, obra del propio Emiliano Salvador, aquí tratada en formato de balada jazz con una sensibilidad especial que honra la profundidad armónica del original y que funciona como el homenaje más directo al maestro cubano dentro del álbum. La cara más sabrosa y percusiva del proyecto aflora en Gandinga, Mondongo y Sandunga, composición del también pianista cubano Frank Emilio Flynn, pieza de fuerte raíz afrocubana que ancla el disco en la mejor tradición de la isla. Caravan, el imperecedero estándar de Juan Tizol y Duke Ellington, ofrece uno de los momentos de mayor intensidad del álbum, mientras que Mambo Inn, la obra cumbre del trompetista y compositor cubano Mario Bauzá, refuerza el diálogo entre el jazz y el sabor caribeño con toda la contundencia que el tema merece. El álbum cierra de forma magistral con Visión Isleña, composición propia que da título al trabajo y que funciona como declaración de principios: se trata de un contrafact de Post Visión, pieza de Emiliano Salvador, concebido como epílogo del álbum e impregnado de la rítmica del tajaraste, ritmo ancestral y típicamente canario, fusionando así en un solo tema el tributo al maestro cubano y la raíz más profunda de las islas.

Rayko León nació en Gran Canaria en 1976, en el seno de una familia musical de La Aldea, y se formó en el Conservatorio Superior de Música de Las Palmas de Gran Canaria. Desde su debut profesional en 1994, su trayectoria lo ha llevado a actuar en escenarios tan emblemáticos como el Ronnie Scott’s de Londres, el Fasching Jazz Club de Estocolmo, el Gothenburg Concert Hall de Suecia, el Palacio de Conciertos de Colonia, el Auditori de Barcelona, el club Calle 54 de Madrid o la sala Malecón de La Habana, consolidándose como uno de los músicos más versátiles y demandados de la escena latina europea. Ha participado en festivales internacionales de primer nivel como el Festival Internacional de Jazz Heineken, el Red Sea Jazz Festival en Israel, el Festival Internacional Timitar en Marruecos, el Festival Internacional de Salsa del Atlántico y el Festival Internacional de Música de Cancún, entre otros. A lo largo de su carrera ha compartido escenario y sesiones de grabación con figuras tan diversas como Paquito D’Rivera, Richard Bona, Oscar D’León, Cano Estremera, Eric Marienthal, Kurt Elling, Bill Evans —saxofonista—, Jorge Pardo, Andrea Motis, Joan Chamorro o Luisito Carrión, lo que da cuenta de la amplitud de su radio artístico. Como pianista estable de la Gran Canaria Big Band y la Perinké Big Band durante más de dos décadas, su labor como arreglista ha resultado igualmente prolífica, colaborando también puntualmente con la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo y la Filharmonia Opolska de Polonia. En el terreno de los proyectos escénicos y discográficos de autor destacan los musicales Longina, Emigrante en La Habana y El Cabaret del Capitán Varela, el espectáculo Piel Canela, el concierto aniversario Jazz Haydn realizado en Alemania, y la emotiva propuesta Celia en la Memoria, dedicada a la figura de Celia Cruz junto a la voz de Virginia Guantanamera. Visión Isleña se suma a este nutrido historial creativo, confirmando a Rayko León como un artista que sabe conjugar con naturalidad la identidad canaria, la sensibilidad jazzística y el profundo conocimiento de la música afrocubana en una voz propia, coherente e inconfundible.

Marcos Pulido – Trompeta y Fliscorno
José Vera Bello – Saxo Tenor
Rayko León – Piano Eléctrico
Fofi Lusson – Bajo Eléctrico
José Carlos Cubas – Congas
Alberto García – Batería ‪‪‪‪