Setenta: la revolución del latin funk desde París

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Un septeto parisino lleva casi 20 años redefiniendo la música latina en Europa, fusionando la herencia del soul nuyorican con funk afrofuturista, creando un sonido que honra los años 70 mientras mira hacia el futuro.

Setenta no toca salsa tradicional ni timba cubana—rompe las reglas académicas del género. Desde su fundación en 2006, esta agrupación parisina ha forjado un estilo único que combina latin soul, boogaloo, funk psicodélico y jazz, convirtiéndose en uno de los grupos de música latina más innovadores de Europa. Con seis álbumes, colaboraciones con leyendas como Joe Bataan y más de 20 millones de reproducciones en plataformas digitales, Setenta representa la nueva generación del latin funk mundial.

Su nombre—”setenta” en español—captura su esencia dual: homenaje a la década dorada del latin soul neoyorquino y referencia a su formación original de siete músicos. Liderados por el visionario Osman Jr, han construido un puente entre París y Nueva York, entre tradición e innovación, entre el pasado glorioso del Palladium y el futuro afrolatino.

El origen: París como nueva capital del latin funk

En 2006, Osman Jr fundó Setenta con una misión clara pero desafiante: “llevar músicos de jazz funk hacia el vocabulario musical latino” y “traer el sonido de la salsa nuyorriqueña al universo del funk” como se hizo durante los años 70. Su visión era romper las reglas académicas, perpetuando el encuentro entre la clave latina y el beat funky.

La formación inicial reunió a siete músicos de la vibrante escena jazz-funk parisina, cada uno aportando expertise en diferentes tradiciones. París resultó el lugar perfecto para este experimento: una ciudad con una substancial comunidad latinoamericana (181,500 brasileños, 40,000 colombianos, 40,000 mexicanos, 30,000 venezolanos), una escena de salsa establecida desde los años 80-90, y venues legendarios como La Pachanga y Barrio Latino que habían construido una infraestructura sólida para la música latina en Francia.

El concepto original era ambicioso: crear una actualización transcultural del latin soul clásico, combinando la herencia puertorriqueña con la joven generación de músicos funk parisinos, mezclando jazz, latin funk, soul y hip hop en una síntesis completamente nueva.

Trayectoria discográfica: de “Funky Tumbao” a “Apollo Solar Drive”

Funky Tumbao (2010): El despegue internacional

El álbum debut de Setenta llegó como una revelación. Grabado con equipo analógico vintage y mezclado por Bruno Evin, Julien Lebrun y Blanka, “Funky Tumbao” estableció a París como potencial “nueva capital del latin funk”. El tema titular se convirtió en un hit internacional, difundido por DJs prestigiosos como Nickodemus, Quantic, Gilles Peterson, Rich Medina y Bobbito Garcia.

El álbum, publicado por Hot Casa Records y Fat Beats, presentaba 14 tracks que mezclaban latin soul, boogaloo y influencias caribeñas. El primer single en vinilo de 7 pulgadas (2008) se agotó en tres semanas, señalando el apetito del público por este sonido renovado. El éxito impulsó una gira mundial de dos años que llevó a Setenta desde París hasta Nueva York, Londres, Amsterdam y más allá.

Latin Piece Of Soul (2013): Experimentación sin límites

El segundo álbum profundizó la experimentación. Los 14 tracks fueron grabados en Mato Studio de París usando exclusivamente equipo analógico e instrumentos vintage raros. La producción,  a cargo de Julien LEBRUN de Hot Casa Records, buscaba un sonido analógico profundo con energía de club.

Las versiones cover revelaron la audacia del proyecto: transformaron “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana en un boogaloo psicodélico y convirtieron el clásico hip-hop “Woo Haa!!! Got You All In Check” de Busta Rhymes en un mambo funky. Pero la colaboración más significativa fue “Ijo Soul” con Orlando Julius, la leyenda nigeriana del afro-soul, quien regrabó su clásico de 1966 con Setenta.

Cantado en español, inglés, creole y yoruba, el álbum navegó entre latin soul, hip-hop, funk, jazz moderno y boogaloo psicodélico, recibiendo elogios de France Inter, FIP, Nova y Le Monde.

From Paris To Nueva York (2016): El encuentro con Joe Bataan

El tercer álbum marcó un momento trascendental. Publicado por Latin Big Note—el sello fundado por Osman Jr—incluía la colaboración soñada con Joe Bataan, la leyenda viviente del latin soul y mentor de Osman Jr. Bataan apareció en “My Rainbow”, un bolero raro que conectaba generaciones.

El disco se inspiraba en la efervescencia sónica del Nueva York de finales de los 60, cuando jazz, latin funk, soul y hip hop convergían en las calles de Spanish Harlem. “Madame Shingaling”—con la actriz Ewa Maria Wojcik en vocales—se convertiría en uno de los temas más emblemáticos de Setenta, eventualmente superando los 10 millones de reproducciones.

La alineación estaba consolidada: Osman Jr (voz y percusión), Florian Pellissier (teclados), Laurent Guillet (guitarra), Virgile Raffaëlli (bajo), Mathieu Edouard (batería), Tchoubine Colin (percusión) y Fabien Hily (percusión). Este núcleo llevó a Setenta a compartir escenario con Bataan en el festival Jazz à Vienne (2015) y en el SummerStage de Nueva York (2016).

We Latin Like That (2018): Afirmación de identidad

El cuarto álbum, grabado entre enero y junio de 2018 en Studio 12courages de Saint-Denis, presentó un sonido más orientado al soul y la pista de baile. Incluyó un rework de “Guajiro Bacan” de Camilo Azuquita, un pledge de lealtad al género del latin soul, y un arreglo del tradicional “Rezo a Obatala”.

Mezclado por Jordan Kouby en Question de Son (París) y masterizado por David Hachour en Coloursounds Studio, el álbum presentó temas de amor, paz y energía positiva, conectando las sonoridades de carnaval y vibraciones de Puerto Rico y las Antillas.

Materia Negra (2020): Oscuridad y resistencia

Grabado durante el primer confinamiento de COVID-19 en el cosmopolita distrito Strasbourg Saint Denis, “Materia Negra” representó un giro hacia un latin funk más duro, oscuro y áspero. Las guitarras y sintetizadores ganaron peso, los arreglos en tonos menores adoptaron un carácter bluesy.

El álbum respondía al momento histórico: la pandemia, el movimiento Black Lives Matter, el racismo sistémico, la inmigración y la libertad de movimiento. Los temas afrocéntricos, el R&B psicodélico y las influencias de Parliament-Funkadelic y Mandrill dominaban el sonido.

FIP (Radio France) seleccionó el álbum como favorito en 2020. “El Bad Boy” recibió un remix especial de Joaquin “Joe” Claussell, el icónico DJ/productor neoyorquino, bajo el nombre “Sacred Rhythm De La Calle”—un sello de aprobación desde el corazón de la escena latina de Nueva York.

Apollo Solar Drive (2025): Retro-futurismo afrolatino

El sexto álbum, lanzado el 18 de enero de 2025, celebra los casi 20 años de carrera de Osman Jr y marca una transición: de la oscuridad de “Materia Negra” hacia la luz. Inspirado por la obra maestra “Harlem River Drive” de Eddie Palmieri, el disco adopta un ángulo resueltamente jazzy y “funkadélico”.

El álbum presenta una instrumentación expandida con Fender Rhodes, Minimoog y Clavinet (tocados por Florian Pellissier), y percusión acústica tradicional (congas, timbales, güiro, shekere). Las vocales se condensan en coros grupales en lugar de voces solistas, enfatizando las secciones instrumentales donde múltiples teclados y guitarras se entrelazan.

La colaboración con el armonicista Grégoire Maret—conocido por su trabajo con Pat Metheny y Herbie Hancock—en el tema titular añade una dimensión adicional. Una nueva versión de “Madame Shingaling” (Blue Version) reimagina su hit más popular. La alineación incluye al baterista Octave Ducasse, quien reemplazó a Mathieu Edouard.

Osman Jr: arquitecto del sonido setenta

Osman Jr es más que el líder de Setenta—es su visionario, fundador, vocalista principal, percusionista, productor y director del sello Latin Big Note. Su nombre completo permanece privado, pero su visión está clara en cada nota que Setenta toca.

Su formación musical incluye una profunda inmersión en la escena latina neoyorquina a través de sus DJ sets donde explora la herencia del latin soul, y su experiencia como cantante del Mambo Legacy Big Band. Venues legendarios como Birdland, Palladium y Cheetah han sido influencias fundamentales en su filosofía musical—lugares donde las leyendas del género crearon historia y que Osman Jr honra a través de su trabajo. Joe Bataan se convirtió en su mentor, y esta relación moldeó profundamente su visión: quería romper las reglas académicas y crear una fusión entre la herencia musical puertorriqueña y los jóvenes músicos funk de París.

Más allá de Setenta, Osman Jr ha construido un imperio creativo. Latin Big Note Records, fundado y dirigido por él, produce no solo los álbumes de Setenta sino también proyectos de otros artistas latinos. Como curador musical, ha compilado antologías como “Rare Latin Jazz” y “Rare Latin Soul” (2019, Wagram). También trabaja como consultor A&R y DJ, presentando sets de latin soul y latin jazz con vinilos cuidadosamente seleccionados.

Su visión para Setenta ha sido consistente desde 2006: expresar, difundir y promover la cultura latina en todas sus formas, a través del prisma de Nueva York, mientras mantiene una perspectiva decididamente parisina y europea.

Los músicos: virtuosos del jazz-funk parisino

La fuerza de Setenta reside en sus músicos, cada uno un virtuoso con carreras impresionantes fuera del grupo.

Florian Pellissier: El maestro de los teclados

Pellissier es un consumado pianista de jazz y compositor con una colección envidiable de teclados vintage: Fender Rhodes, Yamaha CP-70B, Moog Minimoog Model D, Sequential Prophet 5, ARP Solina, Roland Juno 106, Roland Jupiter 8, Oberheim OB-8. Lidera su propio Florian Pellissier Quintet, que grabó el álbum “Rio” (2021) en el legendario Rudy Van Gelder Studio de Nueva Jersey, en estilo hard bop.

También es miembro fundador de Aldorande, el cuarteto jazz-funk que ha publicado tres álbumes en Favorite Recordings (2019, 2021, 2025). Su trabajo de sesión incluye colaboraciones con Iggy Pop, Guts, Joe Bataan, Arthur H y Anthony Joseph. Sus sofisticadas armonías de jazz y sonidos analógicos vintage son esenciales para el sonido de Setenta.

Fabien “Pakin” Hily: Maestro de la percusión afrocubana

Hily posee credenciales impresionantes. Obtuvo un DEM (Diplôme d’Études Musicales) en percusión tradicional con especialidad afrocubana del Conservatorio de París bajo Paul Mindy, graduándose con honores.

Su formación incluye estudio con maestros legendarios: el percusionista venezolano Orlando Poleo (tambores batá), y en la escuela Abanico con Anga Diaz (Irakere), George Delgado (Tito Puente), Javier Campos Martinez (Afrekete) y Emanuel Brito Laly (Clave y Guaguancó). Además de Setenta, participa en numerosos proyectos: Nosoy (banda de Latin slam), Bataola, Pakinkila, Min Mêlé, TuiTui, SAO PARIS, Caribbean Funk Orchestra y más. También trabaja como realizador para Radio France Internationale (división América Latina).

Virgile Raffaëlli: El bajo melódico

Raffaëlli es fundador y líder de Aldorande, además de miembro de Camarão Orkestra. Sus líneas de bajo fluidas, influenciadas por el funk, proporcionan grooves profundos y melódicos. También es el diseñador de artwork para los álbumes recientes de Setenta, aportando una visión visual que complementa el sonido.

Laurent Guillet: Guitarrista funky

Guillet co-escribe todas las composiciones de Setenta. Su guitarra funky con sensibilidades latinas y riffs hipnóticos son parte integral del sonido. También toca con Aldorande y ha sido guitarrista de gira para Joe Bataan.

Tchoubine Colin: Percusión y voces

Colin es co-compositor, proporcionando ritmos afrolatinos clave y vocales de respaldo desde la fundación en 2006. Su experiencia como percusionista cubre todo el espectro de ritmos caribeños y africanos. Como Rinkin, del album We Latin Like That es vocalizado por Colin.

La sección rítmica: Edouard y Ducasse

Mathieu Edouard fue el baterista original, apareciendo en álbumes hasta “We Latin Like That” (2018). Altamente considerado en la escena parisina, también tocó con Aldorande, Chassol y De La Soul. Aunque Mathieu Edouard es actualmente parte de la banda,  Octave Ducasse -quien hace parte y gira con el musico estadounidense Aloe Blacc- lo reemplazó en el disco “Apollo Solar Drive” (2025), manteniendo la base rítmica funky influenciada por el latin jazz.

Esta alineación—todos músicos que también trabajan con artistas como Imany, Soldat Rose, Grégoire y Alpha Blondy—convierte a Setenta en un colectivo de primera clase de la escena musical parisina.

Estilo musical: más allá de la salsa tradicional

Setenta no toca salsa tradicional, salsa dura ni timba cubana. Su estilo es mejor descrito como Latin Soul / Latin Funk, una fusión que honra el espíritu de innovación de los años 60-70 sin replicar fórmulas establecidas.

Las influencias fundacionales

El sonido de Setenta se construye sobre pilares específicos:

Boogaloo nuyorriqueño: El estilo de los años 60-70 de Nueva York, particularmente el shingaling, proporciona la base. Esta fusión de rhythm & blues, soul y música cubana creada por puertorriqueños en el Barrio es el ADN de Setenta.

Joe Bataan: El pionero del latin soul no es solo una influencia sino un mentor y colaborador directo. El sonido smooth, las baladas y el groove característico de Bataan permean el trabajo de Setenta.

Eddie Palmieri: Particularmente su álbum “Harlem River Drive”, que inspiró directamente “Apollo Solar Drive”. El enfoque jazzístico de Palmieri y su disposición a experimentar resuenan con la filosofía de Setenta.

Parliament-Funkadelic y Mandrill: El afrofuturismo de George Clinton y el R&B afrocéntrico de Mandrill emergieron fuertemente en “Materia Negra” y “Apollo Solar Drive”, aportando elementos psicodélicos y experimentales.

Orlando Julius: El pionero nigeriano del afro-soul aportó la conexión africana, expandiendo el concepto de música afrolatina más allá del Caribe hacia las raíces yoruba.

Características sonoras distintivas

El sonido de Setenta es inmediatamente reconocible por varios elementos:

Enfoque analógico: Especialmente en los primeros álbumes, el uso de equipo vintage (grabadoras analógicas, instrumentos raros) produce un calor y textura únicos. Los teclados Fender Rhodes, Minimoog y Clavinet de Pellissier son prominentes.

Percusión afrocubana auténtica: Congas, timbales, güiro, shekere, bongos y cencerro proporcionan ritmos basados en la clave. La formación de Hily en Cuba garantiza autenticidad.

Guitarras con wah-wah: Riffs funky con efectos psicodélicos añaden textura y edge al sonido.

Armonías vocales grupales: Los coros colectivos son una marca registrada, especialmente en álbumes recientes donde las voces solistas dan paso a respuestas grupales.

Composición colectiva: Todas las canciones son creadas colaborativamente por los siete miembros, resultando en un sonido que integra múltiples perspectivas y habilidades.

Evolución estilística por período

2006-2010 (Formación): Latin soul, boogaloo y soul caribeño con concepto de septeto colectivo.

2010-2015 (Breakthrough internacional): Énfasis en técnicas de grabación analógica, instrumentación vintage, influencia de maestros nuyorriqueños de los 70, desarrollo de sonido futurista-latin-soul.

2015-2018 (Consolidación): Fuerte influencia de Joe Bataan y Spanish Harlem, enfoque multilingüe, actualización transcultural del latin soul clásico.

2018-2020 (Oscurecimiento): Latin funk más duro y oscuro, elementos psicodélicos de P-funk, comentario social (inmigración, racismo sistémico), grabado durante la pandemia.

2020-2025 (Cósmico/Futuro): Retro-futurismo afrolatino, mayor enfoque instrumental, ángulo jazzy y “funkadélico”, coros grupales sobre voces solistas, influencia de Eddie Palmieri, síntesis de 20 años de legado.

Colaboraciones: puentes entre generaciones

Las colaboraciones de Setenta no son casuales—son encuentros significativos que conectan generaciones y geografías.

Joe Bataan: El mentor y la leyenda

Joe Bataan, nacido en Spanish Harlem de padres filipino y afroamericano, es una leyenda viviente del latin soul. Pionero de Fania Records y creador del sonido salsoul, Bataan tomó a Osman Jr bajo su ala, invitándolo repetidamente a tocar en el Bronx en el NYC SummerStage.

La colaboración culminó en “My Rainbow” (2016), un bolero raro donde la voz característica de Bataan se entrelaza con el sonido de Setenta. Las presentaciones conjuntas en Jazz à Vienne (2015), NYC SummerStage (2016), Ronnie Scott en Londres, Selma en Stockholm, y Tempo Latino y Fiest’a Sete, ambos en Francia,  fueron eventos históricos—el maestro y sus discípulos en el mismo escenario, demostrando la continuidad del latin soul desde los años 60 hasta el siglo XXI.

Orlando Julius: El puente africano

La colaboración con Orlando Julius en “Ijo Soul” (2013) conectó la diáspora africana con la latina. Julius, pionero del afro-soul nigeriano, regrabó su clásico de 1966 con Setenta, creando una conversación musical entre Lagos y París, entre el afrobeat y el boogaloo. La amistad personal que se desarrolló llevó a Julius a tocar con Setenta en Jazz Mix de Vienne, consolidando el vínculo.

Joaquin “Joe” Claussell: Aprobación neoyorquina

El remix de “El Bad Boy” por Joaquin “Joe” Claussell—DJ/productor icónico de la escena house y latin de Nueva York—representa un sello de aprobación crucial. Claussell, conocido por su sensibilidad hacia los ritmos afrolatinos y su trabajo en el legendario sello Spiritual Life, trajo la estética underground neoyorquina al sonido de Setenta.

Grégoire Maret: Virtuosismo jazzístico

La participación de Grégoire Maret en “Apollo Solar Drive” (2025) eleva el álbum. Maret, armonicista suizo-americano conocido por su trabajo con Pat Metheny, Herbie Hancock y Marcus Miller, aporta sofisticación jazzística y virtuosismo que complementa la visión afro-futurista del álbum.

Impacto cultural y legado europeo

El impacto de Setenta trasciende las cifras de streaming y ventas de discos—han redefinido lo que significa hacer música latina en Europa.

Pioneros de un modelo europeo

Setenta demostró que los músicos europeos pueden crear música latina auténtica sin limitarse a ser intérpretes de covers. Su enfoque de composición colectiva original, cantando en múltiples idiomas y manteniendo conexiones profundas con las raíces del género mientras innovaban, estableció un modelo para otros grupos europeos.

A diferencia de bandas de covers o grupos que simplemente reproducen estilos existentes, Setenta creó un sonido distintivo que es simultáneamente parisino y profundamente conectado con Nueva York, afrocubano y afro-futurista, tradicional y experimental.

Validación desde Nueva York

La aprobación de figuras legendarias como Joe Bataan y el remix de Joe Claussell no fueron gestos simbólicos—fueron reconocimientos de que Setenta comprendía genuinamente el espíritu del latin soul. Presentarse en NYC SummerStage con Bataan validó su legitimidad ante la audiencia más exigente: la cuna de la salsa misma.

Contribución al renacimiento del latin soul

Mientras la salsa tradicional dominaba las décadas de los 80-90, el latin soul y el boogaloo—estilos de los 60-70—habían sido eclipsados. Setenta fue parte crucial del renacimiento global del latin soul en los años 2000-2010, junto con sellos como Fania, compilaciones como “Maestros” y el trabajo de DJs como Gilles Peterson y Nickodemus.

Su éxito ayudó a legitimar el género renovado, demostrando que el latin soul no era solo nostalgia vintage sino un lenguaje musical vivo capaz de evolución contemporánea.

Influencia en la escena francesa y europea

El éxito de Setenta inspiró una nueva ola de grupos experimentales de música latina en Francia y Europa. Su modelo de independencia artística—operando su propio sello Latin Big Note, manteniendo control creativo total, priorizando integridad artística sobre comercialidad—estableció un camino alternativo al modelo de major labels.

Venues en París, Lyon, Lille y otras ciudades francesas regularmente programan Setenta, convirtiendo sus conciertos en eventos comunitarios que reúnen a bailarines, músicos y aficionados. Su presencia en festivales como Jazz à Vienne, Banlieues Bleues y Tempo Latino elevó el perfil del latin funk contemporáneo en el circuito de festivales francés.

Representación en medios nacionales

El apoyo consistente de FIP (Radio France), France Inter y RFI llevó la música latina contemporánea a audiencias mainstream francesas que normalmente no buscarían el género. La selección de “Materia Negra” como favorita de FIP en 2020 representó un reconocimiento institucional de la importancia cultural del grupo.

Educación y preservación cultural

Miembros como Fabien Hily—quien también trabaja como realizador para RFI (división América Latina)—contribuyen activamente a la educación musical y la preservación de tradiciones afrocubanas. Su formación exhaustiva en Cuba y trabajo con maestros como Jesús Feliz Espada conecta directamente con las fuentes del conocimiento, que luego se transmite en performances y grabaciones de Setenta.

Discografía completa: un catálogo en evolución

La discografía de Setenta cuenta la historia de una evolución continua, cada álbum representando un capítulo distinto en su desarrollo artístico.

Álbumes de estudio

1. Funky Tumbao (2010)
Hot Casa Records / Fat Beats • 14 tracks
El debut explosivo que estableció su presencia internacional. “Funky Tumbao” el sencillo fue playlist en todo el mundo. Grabado analógicamente.

2. Latin Piece Of Soul (2013)
Hot Casa Records / The Pusher / Forced Exposure • 14 tracks, 58 minutos
Experimentación audaz con covers de Nirvana y Busta Rhymes. Colaboración legendaria con Orlando Julius en “Ijo Soul”. Todo grabado en Mato Studio con equipo analógico vintage.

3. From Paris To Nueva York (2016)
Latin Big Note / The Pusher • 8 tracks
Primera producción bajo su propio sello. Joe Bataan en “My Rainbow”. “Madame Shingaling” se convierte en su hit definitivo. Primera vez cantando en francés.

4. We Latin Like That (2018)
Latin Big Note / The Pusher • 8-9 tracks
Rework de “Guajiro Bacan” de Camilo Azuquita. Arreglo tradicional de “Rezo a Obatala”. Orientación hacia pista de baile y soul. Grabado en Studio 12courages, Saint-Denis.

5. Materia Negra (2020)
Latin Big Note • 9 tracks
El álbum más oscuro y político. Grabado durante COVID-19, respondiendo a Black Lives Matter y racismo sistémico. Sonido hard Latin funk con influencia Parliament-Funkadelic. Selección favorita de FIP 2020.

6. Apollo Solar Drive (2025)
Latin Big Note • 10 tracks
Celebración del 20 aniversario. Retro-futurismo afrolatino inspirado en Eddie Palmieri. Grégoire Maret en armónica. Mayor énfasis instrumental, coros grupales. Nueva versión de “Madame Shingaling”.

Singles y remixes

  • Da Manha (DJ Center Remix) (2017)
  • We’ll Do It (2020)
  • Ijo Soul (2013)
  • El Bad Boy (Joe Claussell Remix) – “Sacred Rhythm De La Calle” version
  • Sweet Dreams” (2011) – cover de Eurythmics

Apariciones en compilaciones

  • Rich Medina and Bobbito Present: The Connection Volume One (2009)
  • The Rough Guide to Latin Rare Groove Volume 1 (2014)
  • Hot Casa Records Vol. 1 (2015)
  • The Rough Guide to Cuban Rare Groove (2017)

Disponibilidad

Toda la discografía está disponible en plataformas de streaming (Spotify, Deezer, Apple Music, YouTube Music, Amazon Music, Qobuz en alta resolución) y Bandcamp. Formatos físicos (vinilo y CD) disponibles a través de Discogs y tiendas especializadas.

Ronnie Scott’s, Presentacion memorable:

La trayectoria en vivo de Setenta abarca dos continentes y venues legendarios.

Europa

Francia: New Morning París (abriendo para Roy Ayers; concierto programado mayo 2025), FGO París, Jazz à Vienne (2015 con Joe Bataan y Orlando Julius), Jazz à Juan-les-Pins (2014 con Pedrito Martinez y Orquesta Aragón), Banlieues Bleues (2014 con Roberto Fonseca), Tempo Latino, Fiesta Five Lille, Color Latino Lyon, Toros y Salsa Dax, Théâtre Les Etoiles, Cabaret Sauvage, Fiest’a Sète, Pelouses Sonores Estrasburgo.

Reino Unido: Ronnie Scott’s Londres (múltiples shows en el club de jazz más legendario de Europa).

Países Bajos: Paradiso Amsterdam (aftershow de Erykah Badu, julio 2011).

España: Festival Cultura Inquieta (Getafe, Madrid), Black Is Back Festival Madrid (abriendo para Martha Reeves).

Otros países: Kaunas Jazz Festival (Lituania), Havana Club Fest (Galway, Irlanda), Selma (Estocolmo, Suecia), Otter Trotter Fest (Bélgica).

Estados Unidos

NYC SummerStage (verano 2016 con Joe Bataan)—el escenario al aire libre icónico de Manhattan donde las leyendas de la salsa han tocado por décadas.

Nublu y Subrosa (Nueva York)—venues underground que representan la escena latina contemporánea de NYC.

Tours y giras

Una impresionante gira mundial de dos años siguió al álbum debut (2010-2012), estableciendo su presencia en el circuito internacional. Performances regulares en Francia, Países Bajos, España, Irlanda, Suiza, Bélgica y Lituania consolidaron una base de fans europea.

Sus shows son experiencias comunitarias donde bailarines, conocedores y músicos se reúnen, reflejando la naturaleza participativa del latin soul.

El futuro: hacia el 20 aniversario y más allá

En 2026, Setenta celebrará 20 años de existencia—un hito extraordinario para cualquier grupo, especialmente uno dedicado a un género de nicho con integridad artística inquebrantable.

“Apollo Solar Drive” (2025) posiciona al grupo para esta celebración, mirando simultáneamente hacia atrás (revisitando “Madame Shingaling”) y hacia adelante (explorando jazz fusion instrumental). La transición de la “materia negra” (oscuridad) hacia la luz solar refleja optimismo y continuidad.

Con más de 20 millones de reproducciones, validación de leyendas como Joe Bataan, reconocimiento de instituciones culturales francesas (FIP, France Inter, RFI), y respeto de DJs internacionales como Gilles Peterson y Nickodemus, Setenta ha asegurado su legado.

Pero no son un acto de nostalgia. Continúan componiendo música original, experimentando con nuevos sonidos, y manteniendo una alineación que incluye algunos de los mejores músicos de jazz-funk de París. Su compromiso con la composición colectiva garantiza que cada miembro aporta perspectivas frescas.

El modelo de independencia—operando Latin Big Note, controlando su producción, manteniendo libertad creativa—les permite evolucionar sin presiones comerciales. Su próximo capítulo está sin escribir, pero basándose en su trayectoria de 19 años, promete ser tan innovador y auténtico como todo lo que han creado.

Conclusión: Setenta como fenómeno cultural

Setenta representa algo más grande que una banda—son la encarnación de la música afrolatina como lenguaje global y evolutivo. Desde un local de ensayo parisino en 2006 hasta escenarios en Nueva York, Londres y más allá, han demostrado que las fronteras geográficas son permeables cuando la música es auténtica.

Su legado incluye seis álbumes que documentan la evolución del latin funk contemporáneo, colaboraciones que conectan generaciones de maestros, influencia sobre grupos emergentes en Europa, y miles de conciertos que han hecho bailar a audiencias de múltiples continentes. Han llevado el espíritu del Palladium y el Cheetah de los años 60-70 al siglo XXI sin convertirlo en museo—lo han actualizado, lo han hecho respirar nuevamente.

En un mundo donde la música latina a menudo se comercializa excesivamente o se congela en formas “tradicionales”, Setenta elige un tercer camino: honrar profundamente las raíces mientras se niegan a ser limitados por ellas. Su nombre—setenta, siete, los 70—captura esta dualidad perfectamente: un homenaje a una década dorada y un colectivo de siete almas que siguen escribiendo nuevos capítulos en la historia del latin soul.

Mientras París continúa desarrollando su escena de música latina, mientras nuevas generaciones descubren el boogaloo y el latin soul a través de algoritmos y DJs, y mientras la diáspora africana y latina sigue creando nuevas síntesis musicales, Setenta permanecerá como pioneros que demostraron que la evolución y la tradición no son opuestos—son socios en un baile eterno.